En Ascuas

0
128

* Mal empieza la semana para el que ahorcan el lunes.

Oscar GLENN MORALES

Con ánimo muy lejos de lo festivo, tras los resultados electorales en Veracruz, Puebla, Durango, QuintanaRoo, Aguascalientes y Tamaulipas (a merced del PAN y compañía), donde está por ratificarse la derrota priista en las gubernaturas; los  tricolores deben asumir que están quedando a deber, así lo vio la gente y en el Estado de Mexico no quisieran darse el lujo de perder.
El propio mandatario mexiquense Eruviel Ávila Villegas reconoce que la gente castiga con su voto -poniéndolo en el lado ajeno- y eso hace estremecer a cualquiera que tenga sueños sucesorios o aspiraciones presidenciales. Muchas lecciones deben estar tomando en este mismo momento desde la oficina de Manlio Fabio Beltrones y en toda su feligresía. Otras tantas en oficinas de Lerdo y Alfredo del Mazo en Toluca.
Fue la factura por los errores presidenciales, incluidas las iniciativas polémicas sobre el matrimonio y la adopción para parejas homosexuales, dirán algunos tratando de explicar las causas de la debacle; otros pensarán que las campañas negras lograron su cometido.
Lo inocultable es que los ciudadanos en buen número observaron, valoraron y decidieron sobre lo que no les gustó para su futuro y hasta se dieron el lujo de destantear a las encuestadoras que simplemente no atinaron.
Tirar el arpa no es opción para el PRI, hacer ajustes imprescindible, en partido y gobiernos que conservan de los tres niveles, limpiar la casa, sacrificar piezas y mostrarse determinados en la solución de casos ofensivos a la inteligencia social, hacer justicia y mostrar vergüenza, en síntesis.
Deberiamos pensar que quizá no saben aún cuál es el menos malo de los escenarios supuestos en la mente de los ciudadanos al respecto. ¿Los priístas no saben cómo o no quieren solucionar los problemas que lastiman a la gente?  Pero lo tienen que decidir de una vez por todas, para empezar a remediar el asunto considerando que a muchos alegraría que éste no tuviera remedio.
El optimismo dará para decir que lo peor que le podía pasar al tricolor ya le pasó y vendrá la buena, el camino hacia arriba no está facil.
Mientras tanto, azules, amarillos, rojos y naranjas se frotan las manos y calculan posibilidades de consolidar alianzas que ya han insinuado.
La mesa parece estar puesta, pero la cena aún no inicia. ¿Habrá quien cambie el menú?
Esperemos el saldo final.
Recibo sus comentarios en @oscarglenn y oglenn@gmail.com