Redacción
La Cámara de Diputados aprobó, en lo general y en lo particular, la reforma laboral que reducirá de manera progresiva la jornada máxima semanal de 48 a 40 horas. El dictamen fue turnado a los congresos locales, donde deberá ser avalado por al menos 17 de las 32 legislaturas estatales para que pueda publicarse en el Diario Oficial de la Federación.
La votación en lo general se realizó durante la sesión ordinaria del 24 de febrero y obtuvo 469 votos a favor, sin votos en contra ni abstenciones, aunque se registró la ausencia de 31 legisladores. En lo particular, la reforma fue respaldada con 411 votos a favor y 58 en contra, con el apoyo de Morena, PVEM, PT y PAN, mientras que PRI y Movimiento Ciudadano votaron en contra.
La discusión se extendió por más de 12 horas y contó con la participación de 121 oradores. Durante el debate se presentaron más de 100 reservas, principalmente para incorporar el derecho a dos días de descanso por cada cinco trabajados, propuesta que no fue incluida en el dictamen final.
El decreto reforma el artículo 123 de la Constitución y la Ley Federal del Trabajo. Establece una reducción escalonada: en 2026 la jornada permanecerá en 48 horas; en 2027 bajará a 46; en 2028 a 44; en 2029 a 42; y en 2030 quedará en 40 horas semanales.
El texto mantiene el derecho a un día de descanso por cada seis días laborados con goce íntegro de salario. También señala que la disminución de horas no podrá implicar reducción de sueldo, prestaciones ni derechos laborales.
En materia de horas extraordinarias, la reforma amplía de nueve a 12 el máximo de horas extra permitidas por semana, las cuales podrán distribuirse hasta por cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días. Dichas horas deberán pagarse con un 100% adicional sobre el salario ordinario. Cuando se exceda ese límite, el pago deberá realizarse con un 200% adicional.
Además, se prohíbe el trabajo extraordinario para personas menores de 18 años. Durante el debate, legisladores de oposición señalaron que la falta de un segundo día obligatorio de descanso podría mantener esquemas de seis días laborales por uno de reposo.
Con el envío del dictamen a los congresos estatales, la reforma entra en su fase final del proceso legislativo. De obtener el respaldo requerido, México iniciará una transición gradual hacia una jornada laboral de 40 horas semanales a partir de 2030.

