Shaira Mulia
El naranja intenso del cempasúchil, el terciopelo, las gladiolas y los puestos llenos de frutas anuncian que una de las tradiciones más arraigadas en México está cerca. En el Mercado 16 de Septiembre de Toluca, las compras para el Día de Muertos reúnen a quienes buscan flores frescas, alimentos y adornos para preparar el espacio en el que recordarán a sus seres queridos.
Aunque cada familia arma su ofrenda de manera distinta, hay elementos que suelen repetirse: las flores para adornar y marcar el camino, las veladoras, el pan de muerto, las frutas de temporada y los alimentos que disfrutaban quienes ya no están. A ellos se suman el papel picado, las calaveritas de azúcar y otros detalles que llenan de color los altares.
En los puestos de flores, uno de los productos más solicitados es el cempasúchil. Jesús Ángel Martínez, comerciante de la florería Marlock, explicó que durante esta temporada los manojos se ofrecen en distintos precios, de acuerdo con su tamaño, mientras que algunos ramos de otras variedades pueden encontrarse desde los 40 pesos.
“En esta temporada lo más que se ha estado vendiendo esta semana es el cempasúchil”, comentó.
De acuerdo con Jesús Ángel, el manojo de esta flor se vende entre 80 y 120 pesos, mientras que otros ramos cuestan 40, 50 y hasta 80 pesos. Los arreglos también forman parte de las compras de temporada: una cruz floral como la que elaboraba durante la entrevista tenía un precio de 300 pesos, aunque señaló que podría alcanzar los 500 pesos conforme se acerquen los días de mayor demanda, dependiendo del costo de la flor con la que se surtan.
En otro puesto, Eduardo Martínez coincidió en que el cempasúchil y el terciopelo se encuentran entre las flores más buscadas. En su local, los manojos de terciopelo llegan a los 150 pesos, mientras que los más pequeños cuestan alrededor de 40 pesos. También ofrece nube, con precios de 80 pesos, y arreglos florales desde los 100 pesos.
Sin embargo, no todas las flores mantienen precios bajos. Adrián Estrada, comerciante de la Florería Estrada, señaló que la gladiola registra un incremento considerable. Explicó que el rollo, de aproximadamente 1.20 metros, se vende en 800 pesos, cuando normalmente ronda los 250 pesos.
En contraste, indicó que el paquete de dos docenas de rosas de color cuesta 100 pesos, mientras que las blancas y amarillas se ofrecen en 300 pesos. Aun con las diferencias de precio, la gladiola continúa entre las flores que más buscan los compradores durante estos días.
Las ventas, de acuerdo con los comerciantes, todavía se mantenían tranquilas. No obstante, esperan una mayor actividad conforme se acerquen el 31 de octubre y los primeros días de noviembre, cuando muchas familias terminan de preparar sus altares o acuden a los panteones para adornar las tumbas.
Pero una ofrenda no se compone solamente de flores. En el área de frutas, los comerciantes también ofrecen productos tradicionales como manzanas, mandarinas, tejocotes y calabaza, que suelen colocarse junto con otros alimentos para recibir simbólicamente a quienes regresan al hogar durante estas fechas.
Uno de los vendedores consultados explicó que el precio de la manzana depende de la variedad, con opciones de 30, 50 y 60 pesos por kilo. El tejocote, por su parte, se vende en 60 pesos el kilo o 30 pesos el medio kilo.
La fruta comparte espacio con otros productos que suelen completar el altar. El pan de muerto ocupa un lugar especial por su significado dentro de la tradición; las calaveritas de azúcar o chocolate aportan color, mientras que el papel picado adorna el espacio. Las veladoras, por su parte, simbolizan la luz que guía a las ánimas, y el agua se coloca para mitigar su sed después del recorrido, de acuerdo con las explicaciones sobre los elementos tradicionales de la ofrenda.
La comida también tiene un lugar importante: muchas familias colocan platillos que disfrutaban sus seres queridos en vida, además de bebidas u otros productos relacionados con sus gustos personales. Por eso, la lista de compras puede cambiar de una casa a otra y crecer dependiendo del número de personas a quienes se dedica el altar.
En cuanto a los precios de otros elementos, sitúan a el pan de muerto tradicional entre 21 y 35 pesos por pieza; las veladoras, entre 13 y 35 pesos, y las calaveritas de azúcar, entre 20 y 50 pesos. El papel picado puede encontrarse desde 15 pesos y el copal ronda los 115 pesos por una presentación de 100 gramos. Son precios orientativos de distintas referencias comerciales, por lo que pueden variar según el tamaño, la presentación y el establecimiento.
Así, el gasto de una ofrenda no depende de un solo producto. A los ramos de flores y la fruta se pueden sumar el pan, las veladoras, los adornos y los alimentos preparados para recordar a quienes ya partieron. Cada familia decide qué colocar, cuánto comprar y qué objetos o sabores le permiten mantener presente a sus seres queridos.
En el Mercado 16 de Septiembre, entre flores de distintos colores, frutas de temporada y arreglos preparados para la ocasión, la tradición también se refleja en las compras de estos días. Una preparación que va más allá de llenar una mesa; es una manera de hacer espacio en casa para la memoria, los sabores y las historias de quienes siguen presentes en el recuerdo.













