Irresponsables

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  • Exfuncionarios de la pasada administración de Toluca hicieron del Organismo de Agua y Saneamiento su oasis financiero y un desierto para contribuyentes y proveedores.
  • La credibilidad de un alcalde suplente, Antonio Álvarez Jasso y cabezas del organismoen el fango. En marcha auditoria especial.

 

    Todo un desastre financiero fue el que dejaron los anteriores responsables del Organismo de Agua y Saneamiento de Toluca (OAyST), donde además de permitir un endeudamiento millonario aún no preciso, hay serias irregularidades en el manejo de los recursos federales que desde el 2014 se destinaron para el reforzamiento de la bóveda y la construcción del colector de alivio en el Río Verdiguel, acciones que tuvieron asignaciones por más de 78 millones de pesos y que, al menos en la pasada temporada de lluvias, quedó demostrado que no sirvieron.

Aunque la actual administración no ha revelado aun daños en el ámbito patrimonial que podría alcanzar niveles de desfalco, es un hecho que los responsables directos de las deudas, obras inconclusas y malos manejos financieros son el exalcalde, Braulio Álvarez Jasso; el exdirector del Organismo de Agua, Rodolfo Martínez Muñoz; y el exencargado de Finanzas del organismo, Sergio Hernández.

El Órgano Superior de Fiscalización del Estado de México (OSFEM), tiene pleno conocimiento de las tropelías cometidas por el trienio 2013-2015 y se ha revelado el inicio de una auditoría especial sobre la ejecución de los recursos que supuestamente fueron aplicados a esta supuesta obra emblemática del OAYST quedó hecha trizas el 10 de febrero del 2015, luego de que una tromba azotara el Valle de Toluca y colapsara parte de la obra millonaria y causara la muerte de una persona adulta que fue tragada por el caudal subterráneo de la capital.

Incluso, los desperfectos de la obra inicial obligaron a una ampliación presupuestal para corregir los errores. En agosto del 2015 el exdirector, Rodolfo Martínez Muñoz anunció la construcción de un nuevo colector de alivio de más de 600 metros de longitud para desalojar las aguas de la zona centro, obra en la que se aplicaron 23 millones de pesos adicionales.

El nuevo colector se inició en construcción desde la calle 16 de septiembre al Pasaje Curi y llegaría hasta Avenida de los Maestros, pero la obra no fue concluida en tiempo y forma.

La zona de mayores conflictos y que desde hace varios años ha sido objeto de cierres parciales es la de la Alameda, en diversos tramos que comprenden la Avenida Hidalgo, Quintana Roo y Lerdo. En una de sus declaraciones el exdirector, Rodolfo Martínez informó que en la gestión anterior se destinaron más de 137 millones de pesos para reforzar la bóveda y el nuevo colector que -al parecer- no sirvió de nada.