Nido de delincuentes

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Juan Gabriel GONZÁLEZ CRUZ

 

  • * Cerca de alcanzar la meta de chatarrización.

 

La Secretaría del Medio Ambiente del Estado de México ha retirado de la vía pública y de los corralones a más 85 mil vehículos que se encontraban abandonados, algunos desde hace 15 años, para proceder a su chatarrización, proceso que implica minimizar el impacto negativo al ecosistema y generar una reutilización de lámina y plásticos.

Es decir, que el gobierno de la entidad, está por llegar a la meta propuesta de 100 mil autos olvidados en calles o deshuesaderos de todo el territorio mexiquense.

Fue el secretario del Medio Ambiente, Miguel Ángel Contreras Nieto, quien destacó en números los logros obtenidos con esta estrategia de erradicar la presencia de automotores en desuso.

“Este tipo de vehículos abandonados ha sido hasta nido de delincuentes o de gentes de mal vivir, o en el caso de los corralones por no contar con las instalaciones adecuadas, a veces se infiltran al subsuelo los líquidos que contienen esos vehículos como el líquido para frenos, el anticongelante, el aceite, generando contaminación”, detalló.

Se trata de un programa interinstitucional en el que participan instancias como la Secretaría de Movilidad en la detección de los vehículos; de Comisión de Seguridad Ciudadana para retirar de la vía pública a los vehículos que llevan un buen periodo de abandono; y la Secretaría de Finanzas que lleva a cabo la contratación de las empresas que realizan la chatarrización.

“Llevamos nosotros ya un total de 85 mil 984 vehículos chatarrizados, esto equivale  a 16 mil 495 kilómetros de varilla o a 765 kilómetros cuadrados de losa para vivienda; o a 24 mil toneladas de acero; lo que permitiría unir 918 kilómetros de vías férreas, que es la distancia que hay entre Toluca y Monterrey”.

El proceso de chatarrización consiste en concentrar los vehículos retirados en las instalaciones de la empresa encargada, la cual les retira todas las partes plásticas, el motor y posteriormente lo compactan para dejar pura lámina y forman un cubo que después es llevado a la fundición para convertirlo en acero.