A mi manerA

1
126
Andrés Manuel López Obrador. El mismo de siempre… lo mismo de siempre.

Por Julio A. AGUIRRE

* AMLO, disco rayado.
* “El Chapo”, ¡qué pesadilla!
* No hay futuro sin presente.

Cualquier cosa que el hombre gane debe pagarla cara, aunque no sea más que con el miedo de perderla. Friedrich Hebbelk.

    Catalogado como un político casero, sorpresa causó saber que Andrés Manuel López Obrador hizo un viaje a Roma y París, en un evento donde hicieron acto de presencia unas 300 personas, en la ciudad de donde dicen viene la cigüeña, la mayoría de mexicanos que viven en aquel país, Andrés Manuel fue el mismo de siempre, con su discurso tan rancio como el queso cinco días después de sacarlo del refrigerador.

    El dueño del partido político Morena se ha quedado en el pasado; no cambia su estrategia, sus quejas, sus ataques y los apodos para el partido que regresó al poder hace tres años. Cuando me enteré de la fuga de “El Chapo”, dije que me estremecía la imagen de México y que saldría -al extranjero- para decir que hay otro México, que es muy distinto al corrupto de Peña Nieto, señaló.

    Habló -faltaba más- del 2006 donde se espantó a la gente cuando se dijo que él era un peligro para México. Respecto al 2018, reconoció que la perspectiva es distinta a la de anteriores elecciones cuando enfrentó a la mafia del poder encabezada, según él, por el expresidente Carlos Salinas de Gortari.

    De ganar las elecciones prometió un combate frontal a la corrupción y los privilegios que tienen los altos funcionarios públicos y se siguió con ese rosario de promesas -denuncias- ataques conocidas por los mexicanos hace más de 18 años.

    Andrés Manuel López Obrador es un político con carisma que atrae gente, no hay duda de ello. También, lo fue Vicente Fox Quesada y todos sabemos los resultados durante los seis años en la presidencia del botudo (con t) ranchero que “encantó” al pueblo con su promesa de sacar de Los Pinos a las víboras prietas, alimañas, tepocatas y toda la gama de reptiles. Lo hizo y ese fue su gran mérito. Lamentablemente, Chente pensó que la silla presidencial era lo mismo que la silla de montar, y así nos fue.

    Mantenemos la impresión que López Obrador juega al papel del médico sin título. Conoce los tumores que enfrenta el país, pero desconoce el remedio para que el enfermo se levante (de la cama) y ande.

    Magia y ciencia que no tiene ningún significado. Un servidor, al igual que millones de ciudadanos, sin ser políticos, y médico menos, sabemos y padecemos lo mismo que López Obrador. Lo hemos reconocido y denunciado hasta el cansancio con el mismo resultado que ha encontrado el aspirante a la Presidencia de la República (AMLO): Ni nos ven, ni nos escuchan.

    Si López Obrador no gana, tampoco en 2018, estará obligado a cumplir lo prometido hace tres años, e irse a “La Chingada” (buscar significado en diccionario antes de colgarme de las orejas por mal hablado).

COMO VA…

    Capturarlo, ¡ya!… a escasas semanas de concluir el año, la popularidad del presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha ido en picada por varios acontecimientos sucedidos en el presente 2015.

    La noticia sobre la fuga de Joaquín Guzmán Loera “El Chapo” de una de las cárceles más seguras del país -El Altiplano, ubicado en Almoloya de Juárez- debió caerle peor que una cubeta de agua con hielos. La prioridad de prioridades fue entonces, recapturar al hombre más buscado en el país y el extranjero.

    En esas estaban -suponemos- los expertos en la materia con toda la tecnología que presumen, cuando sale a relucir el video, ahora con audio, que significó otro golpe brutal y traicionero para el mexiquense. Alguien de las más altas esferas en seguridad en el país filtró lo que no tenía – para el gobierno federal- que filtrar, y que nos genera dudas.

    Atrapar a Joaquín Guzmán Loera más pronto que inmediatamente, o investigar y dar con quien desafió al Estado asentando un duro golpe político-electoral, es nuestra duda. Peña Nieto y su partido luchan contra un adversario muy difícil de doblegar, se llama tiempo.

    Cuidado… en el Estado de México los tiempos políticos han tomado un sendero futurista con lo que se distrae, quiérase o no, ver y actuar día a día. Desde el Poder Legislativo ya se mueven pensando en la gubernatura mexiquense, y desde el Palacio Ejecutivo se mantiene y “refuerza” la estrategia con miras al 2018.

    No está de más, pensamos, recordarles a los interesados que en política cuando te toca, aunque te quites, y cuando no te toca, aunque te pongas. Eso sí, sabemos que un dedo puede, pesa y vale más que un millón de votos, lo normal en el ámbito político, lo anormal en el ánimo ciudadano.

    Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final… A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx