martes, abril 23, 2024
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A mi manerA

Por Julio A. AGUIRRE

México lindo y jodido.
México lindo y jodido.

* Falsarios de profesión.
* Poder, dinero, sangre.
* Cortados con la misma tijera.

 

Todo poder es una conspiración permanente. Honorato De Balzac.

    Las leyes electorales en nuestro país de pronto lucen tullidas.

    La familia política, toda, deberá modificar las mismas de manera urgente.

    Los tres Podres de la Unión, y todos los partidos políticos están siendo testigos, y algunos protagonistas, de la dimensión que están tomando los acontecimientos de cara al proceso electoral llamado intermedio a celebrarse el cercano 7 de junio.

    Las viejas e infaltables violaciones a cualquier proceso que ayer eran catalogadas vergonzantes, hoy, resultan pan de dulce.

    El monstruo de la ambición por el poder y el dinero se ha disparado al grado de ser, hoy día, testigos de hechos sangrientos, con muertos que se han quedado a la mitad del camino.

    Ciertamente, el tema ha sido señalado en otras ocasiones en este mismo espacio y no pensamos quitar el dedo de la herida.

    ¿Qué le espera al país en el año 2018, cuando se desarrollen las elecciones presidenciales? ¡Uff!, hasta ñáñaras dan…

    Imposible olvidar la muerte de un candidato presidencial.

    Reprochable, que lo sucedido con Luis Donaldo Colosio, y los varios muertos inmersos en el presente proceso electoral, no sirvan como detonante para que toda, absolutamente TODA, la familia política tenga como prioridad -más allá de hacer leyes a conveniencia de los partidos políticos- fajarse los pantalones para hacer que se respeten las ya establecidas.

¡NO PASA NADA!

    Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo. Concepción Arenal.

    Cuando las dificultades electorales pasan a ser problemas judiciales los focos rojos deben encenderse y no ser apagados hasta que los responsables paguen por su falta.

    Delito electoral es la compra de votos, delito electoral que todos los partidos políticos practican y tan no sucede nada -por lo ridícula sanción impuesta, que la trampa es infaltable.

    La lista de esas prácticas por alcanzar el objetivo personal y partidista es larga y de todos conocida.

    ¿Qué dicen y/o qué hacen los encargados de aplicar sanciones con quienes utilizan la palabra difamación?
    Castigar a los que pisan las leyes es tan penado cómo sancionar al que injuria y engaña a la ciudadanía denunciando actos corruptos de la oposición.

    Las leyes están para investigar y castigar lo hecho, pero, también, lo denunciado que no lleve sustento.

    Las campañas electorales, del próximo 7 de junio, se han disparado a grado tal que ya no ofrecen la construcción de escuelas y hospitales; hoy, las campañas son el escape de los partidos políticos que llenan los oídos ciudadanos de actos corruptos, de atentados, de asesinatos. Lamentablemente, estamos en un país donde sucede todo, pero no pasa nada…

    Pónganse a pensar, aunque sea una vez en sus vidas, en la sociedad.

    ¿Qué ofrecen las autoridades electorales y la familia política para el 2018?

    Seguramente no lo saben, y lo ignoran porque candidatos, políticos y partidos solo tienen vista en lo que sucederá el día de las elecciones.

    ¿Llegará el momento en que el ciudadano acuda a votar custodiado por las fuerzas policiacas, o peor aún, amenazado por una pistola?

    No pretendemos alarmar a la sociedad con nuestro comentario, procuramos que los políticos entiendan el mensaje…

    Difícilmente lograremos esto último. ¡Son cabeza dura, y cabeza hueca…!

 CUANDO CRECEN LOS ENANOS

    Todos quieren ser amos y ninguno el dueño de sí mismo. Ugo Foscolo.

    Muy mala idea pensar que la mejor protesta es anular el voto. El enemigo principal, en estas elecciones, es vencer la apatía, apuntan expertos en la materia.

    Coincidimos en lo primero, desaprobamos lo segundo.

    El mexicano no es apático, la apatía la provocaron los partidos políticos.

    Importante parte de la sociedad decepcionados por el poco o nulo avance del país con los partidos más representativos -hasta hoy PRI y PAN-, cambian su voto otorgándolo a conocidos o nuevos institutos políticos que nacen con la vieja propuesta de no ser cómo los partidos de siempre.

    Sucede que cuando los «enanos» crecen se tornan igual o peor que los partidos tan criticados por ellos mismos. Igual -o peor-, que hacen alianza con los «enemigos» para que, cobijados por el poderoso, puedan mantenerse y vivir del erario púbico.

    Otra decepción del pueblo y otra oportunidad fallida.

    ¿Dónde están los partidos de izquierda y de derecha? No los busque amigo lector, no los encontrará.
    Hoy vivimos en medio de una capirotada partidista donde se funden olores y sabores.

    Ciertamente, en algún estado, algunos partidos luchan entre sí a muerte, mismos partidos que en otras entidades entrelazan sus manos y se juran amor… hasta el término del proceso electoral.

    Esa es nuestra democracia en México. Esa democracia, la que justamente, no entendemos y no aceptaremos.     

    ¡Ah!, que nadie se equivoque etiquetándonos de malos mexicanos. Los malos mexicanos son otros.

    Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico:
 aguirre@8columnas.com.mx

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