domingo, marzo 3, 2024
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A mi manerA

Por Julio A. AGUIRRE

* Los Pinos se bambolean.
* Presidenciables en apuros.
* César Camacho,  por la tangente.

Tomad de todos de acuerdo con sus habilidades y dadle a todos de acuerdo con sus necesidades. Louis Blanc.

    El sismo con epicentro en Almoloya de Juárez, en el Estado de México, que sacudió al país e impactó al mundo, el pasado sábado 11 de julio, es un fenómeno que vino a provocar graves cuarteaduras en la misma residencia oficial de Los Pinos; el recuento de daños y la reparación de los mismos llevará años. Más-menos, mil días.

    Sabremos entonces si los arquitectos políticos, bajo las órdenes del presidente de México, saben reparar los graves desperfectos.

    Conoceremos si el próximo inquilino, pariente del actual, seguirá rentando la residencia o la actual administración deja el predio para que sea otro personaje, con otros colores, ideas y siglas partidistas. Quién la toma ¡aunque se esté cayendo!

    El túnel por donde escapó Joaquín Guzmán Loera, «El Chapo», no fue tan profundo en su dimensión, pero sí de enorme longitud política.

    El partido en el poder aún no sale de su asombro, si están despiertos tienen la figura, el nombre y el apodo de quien puso al país de cabeza; y si logran conciliar el sueño, la figura «Chapo» seguramente hace su aparición como la peor pesadilla del Revolucionario Institucional.

    Las consecuencias políticas-electorales del terremoto serán, entonces, de igual o mayor impacto a lo vivido el 11 de julio.

    Los primeros sorprendidos y sacudidos por la fuga, parte II de Joaquín Guzmán, fue Enrique Peña Nieto y, claro está, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) con los militantes presidenciables a la cabeza.

    Miguel Ángel Osorio Chong, por ejemplo. El personaje número dos en importancia en el país así como vio (más bien le contaron porque andaba en París) la fuga de Joaquín Guzmán Loera, observó, por lógica, como se le escapa-para ir a tono del comentario- una posible candidatura presidencial.

    Hay, además del secretario de Gobernación, otros damnificados por el temblor político provocado por la astucia humana, perfectamente sincronizada con la corrupción política.

    Ciertamente, Osorio Chong, herido en su amor propio, no ha presentado su renuncia -tampoco se la ha pedido el Jefe del Ejecutivo – por dos motivos, a nuestro entender.

    Peña Nieto le brinda la oportunidad de reivindicarse con la sociedad mexicana y el mundo recapturando al hombre más buscado.

    Si esto llega a darse en lo que resta del actual sexenio, sería el momento que el secretario de Gobernación se fuera «por la puerta grande».

    El mismo Osorio Chong posiblemente solicitó al presidente lo deje hasta «sacarse la espina».

    Todo ser humano tiene derecho a una segunda oportunidad, aunque para Osorio Chong no habrá borrón y cuenta nueva en su aspiración presidencial.

    Alguien llegó a pensar que un túnel con una dimensión de kilómetro y medio de largo y 1.7 de ancho pegaría tan fuerte en el mismo corazón de Los Pinos, y edificio principal del Partido Revolucionario Institucional, es pregunta.

RESPALDO TARDÍO

    Los ríos más profundos son siempre los más silenciosos. Quintus Curtius Rufus.

    Tuvieron que pasar 7 días -hasta que regresó el presidente de su gira por Paris, Francia,- cuando por fin salió un tricolor a dar el respaldo al priísta número uno del país.

    El pasado fin de semana durante la Asamblea Nacional de Asociados en que se reeligió a Ramiro Ramos, como presidente de la CONALPRI, el dirigente César Camacho, también mexiquense, convocaba a la militancia a fortalecer el cierre permanente de filas y una relación de respaldo absoluto con el presidente Enrique Peña Nieto y su proyecto de nación.

    Las elecciones, resaltó CCQ, no se ganan sólo con votos, necesitamos construir argumentos para demostrar que nos asiste la razón y que por encima de visiones partidistas hay una perspectiva del país y un proyecto nacional, dijo.

    El caso de la fuga de «El Chapo» no entró, en su discurso; sin embargo, el dirigente nacional del PRI tuvo que afrontarlo a pregunta expresa.

    «2018 está muy lejos. Y la seguridad es un reclamo cotidiano, por lo tanto, hay que trabajar por ello, hay que ser mucho más eficaces, la seguridad al menos tiene cuatro eslabones y esto forma parte de una reforma constitucional que se dio hace siete años, la Seguridad Preventiva, el Ministerio Público, el Sistema Judicial y el Sistema Penitenciario, es evidente que no hay que perder la integridad, primero en su análisis y enseguida en su atención. Creo que no podemos atender el fenómeno de la seguridad en la búsqueda de rendimientos electorales; esta es la primera de las obligaciones de cualquier gobierno, garantizar la seguridad».

    ¿¡Qué dijo!? Todo un rollo para no responder la pregunta formulada y que fue ¿Con esta fuga -de «El Chapo»-, no merma un tanto las aspiraciones del PRI rumbo a 2018 a la presidencia?

    Cuando no quieran contestar díganlo de manera clara y contundente. El político, que vive de su labia, debe entender que existen ocasiones en que el silencio es oro.

    Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final… A mi manerA.

Correo electrónico:
aguirre@8columnas.com.mx

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