A mi manerA

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Alejandro Ozuna Rivero. Fue a dar clases.

Por Julio Alejandro AGUIRRE PADILLA

*”Amor y paz”

*Violencia y supervivencia.

*A. Ozuna salió “limpio”

Es preciso no contradecir a fin de no ser contradicho y no violentar a fin de no ser violentado. Carlos Fuentes.

La frase “amor y paz” en el México de hoy es lo más deseable pero imposible aplicable. Te puedes hincar, rezar e implorar –brazos abiertos y dibujando la “V” con tus dedos, y aun así te asaltan, te violan y/o te matan.

Ciertamente la violencia engendra violencia y no hay guerra donde se levante un triunfador sin resultar lastimado o con bajas en sus filas. No somos incitadores a la violencia, somos amantes a la supervivencia; y si de todos modos te van a perjudicar, acto de dignidad y vergüenza es defenderte.

La administración federal actual sigue utilizando el eslogan de “amor y paz” y la promesa de no represión; si a esas vamos no entiendo porque gastar carretadas de dinero en las fuerzas armadas, que de hecho están desarmadas.

Que alguien me explique cómo puede existir o predicar el amor cuando la paz ha sido mancillada.

Otra frase hecha e inservible de nuestros políticos. No me diga usted que “Hacer más con menos” es una chulada que sólo puede salir de mentes calenturientas e incapaces de remediar los problemas.

El Estado de México es una de las entidades más peligrosas y violentas en el país aunque autoridades de ayer y políticos de hoy nos quieran dar atole con el dedo. Ayer inició el show en la Cámara de Diputados con la mencionada Glosa del 2º Informe de gobierno de Alfredo del Mazo Maza, y sucedió lo que aquí manifestamos: mucho grito y sombrerazo.

Los que no son gobierno (aunque sean mayoría en el Poder Legislativo) a quienes nada les parece, y los hombres de confianza del mandatario, para quienes todo está bien…o no se encuentra tan mal.

Equivocación doble y mentiras por ambos lados. Desahogos e insultos; peticiones y presiones. Nada qué hacer por el pasado sangriento y muchas promesas para encontrar un mejor futuro.

Durante su comparecencia ante el pleno de la LX Legislatura, el Secretario General de Gobierno, Alejandro Ozuna Rivero, convocó a todos los poderes del Estado de México a seguir transitando responsablemente por la nueva ruta que la sociedad demanda, contribuyendo a la construcción de la paz la armonía y la convivencia pacífica.

No es ningún secreto que Ozuna Rivero goza de un prestigio. Un personaje con mucho camino recorrido, con responsabilidad en altos cargos; por algo es el segundo hombre más importante en el Estado de México, después del Gobernador.

Nuestro desigual nivel académico nos hace no entender lo que quiso decir Ozuna Rivero respecto a “la nueva ruta que la sociedad demanda”.

No es nueva (ruta) señor secretario. Es la misma del sexenio anterior, y la del anterior de la anterior.

La queja es la misma, la exigencia es la misma. No hemos salido del hoyo y por lo contrario estamos en un pantano donde movernos nos jala para abajo.

Alejandro Ozuna hizo un llamado a las distintas fracciones parlamentarias a entender el desarrollo del Edomex como una responsabilidad compartida, a construir un frente común que, armonizado con las prioridades del gobierno de México, señale acciones en las que todos sumen de manera responsable y alejado de intereses electorales”, señaló.

Si nuestro papel fuese diputado de oposición tomaría el llamado como “limosnero y con garrote” (el que no pide, exigir sin dar nada a cambio).

“Es justo señalar que, en materia de seguridad, el Gobierno del Estado de México avala, respalda y opera en plena concordancia con la estrategia federal, sin regateos ni cálculos políticos”, les recordó Alejandro Ozuna a los poderosos diputados de Morena.

El oficio de saber de política. Otra clase les dejó de tarea Ozuna Rivero a los diputados aunque dudamos algunos la hayan entendido.

El Secretario General de Gobierno les recordó que el gobierno del Estado de México hace causa común con la administración federal, que lo apoya incondicionalmente, que la mano de atrás hace lo que la mano de adelante.

En pocas palabras: el buen juez por su casa empieza.

No hay nuevo bajo el agua, pues. El Estado de México es, sí, una de las entidades más violentas de la República Mexicana, sin embargo no es única ni será la última.

Los gobiernos emanados de diferentes partidos políticos no deben estar viendo moros con tranchetes. En cuestión de inseguridad todos tienen la culpa. Si alguien lo duda no tienen más que echarse un clavado en las estadísticas de los muertos que dejó la administración de Felipe Calderón, antes la de Vicente Fox; después los de Enrique Peña Nieto, y los que van en la Cuarta Transformación que encabeza Andrés Manuel López Obrador.

 Dejen de hacerse pedazos entre sí. Los enemigos están enfrente y les están apedreando el rancho.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx