PARTIDOS MEXICANOS: EN EL NOMBRE LLEVAN LA PENITENCIA

0
413

 

Por: Isidro O`Shea

@isidroshea

Hoy a más de un mes de distancia de las elecciones intermedias, los partidos vuelven a sus rincones, olvidan, pareciera, por un tiempo, la necesidad de convencer a la ciudadanía de que son la mejor opción, y empiezan – quiero pensar – a planear futuras estrategias, ya sea para las próximas elecciones o bien para analizar su rol en la próxima legislatura.

Sin embargo, la competencia política no se da solamente entre partidos, sino también dentro de los mismos, y la forma en la cual compiten y se comportan sus actores permite ver mucho de la lógica de los partidos.

En MORENA vemos, tal como su nombre lo dice, más ambición que reglas. Es aún un movimiento más que un partido. El fuego amigo parece más peligroso que el fuego que les llega por fuera. Más allá del liderazgo del presidente, no se ve institucionalización de las distintas facciones, y al final lo que debe distinguir a un partido de cualquier otro tipo de grupo, es la capacidad de traducir sus intereses en algo más que ambición: valores, ideología, etc.

En MORENA parece no quieren dar paso a ser un partido institucionalizado, pues su idea de democracia es más parecida a la de un joven de bachillerato que a la de un estudioso de la democracia liberal: siguen sin creer en instituciones y piensan que la única forma de ejercer legítimamente el poder es retando al orden social y político.

Por su parte, el PRI pudiera caer en las tinieblas por la misma razón que MORENA; son evidentes las diferentes formas de pensar de sus distintos grupos, unos van más por la idea del PRIMOR mientras otros tantos no tienen duda de que deben continuar cercanos al PAN y a lo que queda del PRD. Sin embargo, a diferencia de MORENA, lo que muchas veces ha sido una carga para el PRI, hoy es una fortaleza: su institucionalidad, y es que a pesar de que hay visiones antagónicas de lo que debe ser el futuro del partido, nadie se ha salido de la línea; todos están bajo el entendido de que ya habrá tiempo para discutir ello.

Si no fuera por la institucionalidad del PRI, hoy seguramente ya habríamos visto bastantes enfrentamientos entre sus élites, tanto en lo nacional como en lo local, pero saben que puede ser más costoso salirse del huacal antes de que lo marquen ciertas reglas informales.

Mientras en MORENA se revolucionan y en el PRI esperan a que las cosas tomen su camino natural, en el PAN no existe ni siquiera acción constante, y es que, si bien en el Estado de México han logrado un liderazgo por consenso, en lo nacional carecen de ello, bastante han de echar de menos a aquellos que bajo la retórica hacían ver que el PAN podía ser el partido de México; hoy el PAN solamente parece ser un partido de tiempos electorales.

Por otra parte, ya no son pocos los que afirman que el PT y el PVEM no llegarán a final de sexenio con MORENA, ya hay hasta quien se atreve a ponerles otro candidato, quizá esto sería distinto si MORENA se diera oportunidad de empezar a institucionalizarse y crear vínculos más fuertes que el del liderazgo carismático del presidente.

Tengo la sensación de que los partidos están sentados en sus laureles, o bien, justamente todo lo contrario, por primera vez se están dando tiempo de crear estrategias de mediano y largo plazo y no están respondiendo a la primera de cambio; ojalá sea la segunda; sin embargo, no hay que pecar creyendo que en el 2022 no se juega nada, pues seis es un número significativo de gubernaturas, más si añadimos que no tendrán que prestar atención a otro tipo de elecciones.

Por no dejar: la semana pasada se celebró el día de las habilidades de la juventud, y si en algo se necesita habilidad es en la arena política. En el pasado proceso electoral no fueron pocos los jóvenes del Valle de Toluca que demostraron tener habilidades políticas, habiendo tomado importantes roles dentro de las campañas: Luis Hill en Zinacantepec; Emma Álvarez y Misael Hurtado en Toluca; Emilio Guerra en Metepec, entre algunos otros. Ojalá pronto sean más los jóvenes comprometidos que busquen el bienestar social desde la arena política, nos hacen falta nuevas formas de hacer política.