Si no se nombra, no existe

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POR Leo ESPINOZA

Cuánta razón tenía George Steiner y cuanta aplicabilidad le podemos dar hoy a su frase en los movimientos sociales, pues si, justo no hablar de una población en particular o de un sector y más cuando hay tabús y prejuicios alrededor, obligan a que su existencia en la mente colectiva sea nula, pero esto podría acabar muy pronto.

Pues en el marco de la presentación del Censo poblacional 2020, Edgar Vielma Orozco, Director General del Instituto Nacional de Estadística y Geografía INEGI dio a conocer que ya se está trabajando en una encuesta que recopilará datos de la población LGBTTTIQ+ que estará lista para el segundo semestre del año.

Su creación se hará en colaboración con la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y diversas organizaciones aliadas, las cuales brindarán herramientas para visibilizar las necesidades de dichas poblaciones, el impacto no es menor pues al fin se tendrá un censo real de cuantas personas de la diversidad sexual viven en México, se podrá observar cómo son sus condiciones de vida, ingresos, edades y cuantas parejas de hecho podrían existir.

Según datos estimados de la OMS la comunidad podría representar el 15% de la población pero este dato podría ser mayor, pues muchas personas por temor a ser rechazadas ocultan su orientación sexual o identidad de género, esta realidad la podemos ver en todo lugar, basta observar la cantidad de figuras públicas del mundo político, deportivo, televisivo y demás que temen por su fracaso profesional al mostrarse como son, pero no solo se puede observar dicho comportamiento en los estratos altos de la sociedad, pues en lugares de encuentro, puntos de trabajo sexual, apps etc, aún hay muchas personas que se asumen heterosexuales pero que son visitantes y consumidores de lo que puede ofrecer el mundo diverso.

México tiene que estar preparado para confrontar su doble moral y su diversidad, es tiempo de que las políticas públicas se ajusten a la realidad y a los datos, es tiempo de asumirse con orgullo en nuestro país y atender determinantemente a una población rezagada históricamente. Ahora va el siguiente razonamiento, gays, lesbianas, bisexuales y trans ¿estarán preparados para asumirse orgullosamente y cambiar a su nación cuando llegue la encuesta? o se mantendrán en su closet de cristal como menciona Braulio Peralta sobre la vida de Carlos Monsiváis, la respuesta está en el aire, pero sin duda es un progreso que no se puede negar y ya nombradas y contadas las personas diversas podrán exigir con mayor rigor sus derechos.

 

¡Nos leemos la próxima semana querido lector un abrazo!

Leo Espinoza, abogado, activista, conductor, político y orgullosamente gay.