Conoce los protocolos de sanidad en penales del Edomex

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POR Guadalupe DE LA CRUZ

Desde el inicio de la contingencia sanitaria por COVID-19, el Sistema Penitenciario del Estado de México tomó las medidas necesarias para evitar que la población se contagiara por el virus, sin embargo, los riesgo estuvieron latentes y algunos resultaron positivos.

 

Tomando en cuenta que dicho sistema es el más grande del país, con una población penitenciaria de más de 31 mil personas en 22 centros, fue necesario generar estrategias para guardar la sana distancia.

 

Manuel Palma Rangel, subdirector penitenciario también dijo que al inicio de la pandemia la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) publicó los Estándares Especiales UNAPS COVID-19, es decir, una serie de protocolos para los privados de libertad, servidores públicos y visitantes, mismos que fueron adoptados de inmediato.

 

Entre los que destacan: activar un cerco sanitario en un centro penitenciario, acción que fue todo un reto, ya que implicó aislar, a los que ya están aislados.

 

Asimismo refirió que se identificó a los grupos vulnerables, tanto servidores públicos como privados de la libertad, donde los primeros, fueron enviados a sus casas y los segundos fueron aislados del resto de la población.

 

“Se estableció la cancelación de la visita familiar, decisión difícil, pero necesaria, lo que implicó buscar alternativas para atender la dimensión emocional que significa el alejamiento físico de los internos respecto de su entorno familiar”.

 

De igual forma las acciones que se realizaron dentro de los penales fueron los siguientes: se trabaja con los privados de libertad y sus familiares, a fin de concientizar sobre la problemática.

 

Se amplió el horario de entregas de apoyo de familiares a sus internos en todos los centros, que ocurre todos los días de la semana. Además, pueden realizar llamadas telefónicas gratuitas los fines de semana.

 

Se habilitó un área-hospital con una capacidad para atender al menos 200 privados de libertad en el centro penitenciario de Neza-Norte.

 

Mientras que los nuevos ingresos se les aplica el siguiente procedimiento: son puestos a disposición del centro penitenciario, así como quienes por alguna causa son reingresados, principalmente de hospitales, son puestos en aislamiento por un lapso de 14 días.

 

Vale recordar que el personal que labora en los penales está conformado aproximadamente de 5 mil servidores públicos y proveedores de servicios imprescindibles a fin salvaguardar la operación, seguridad y salud de los penales.

 

El primer contagio de COVID-19 en los penales del Estado de México, ocurrió en el penal de Cuautitlán, cuando un custodio que, al vigilar a un privado de libertad que convalecía de una intervención quirúrgica en un hospital, resultó contagiado e infectó a cuatro internos del penal.

 

A la fecha, 10 custodios, una abogada y un médico han fallecido a causa de esta pandemia.

 

En lo que va de la contingencia en el Estado de México este mecanismo ha permitido otorgar beneficios preliberacionales a casi 300 privados de la libertad, muchos de ellos en condición de riesgo.

 

Finalmente comentó que la promulgación de la Ley de Amnistía es un paso en la dirección correcta; con su ejecución se amplía el espectro de posibilidades de otro grupo de privados de libertad.

 

Los sistemas penitenciarios locales del país, ya habían manifestado insuficiencia en suscapacidades institucionales; la más evidente ha sido la sobrepoblación.