Trump amenaza con revertir “deshielo” con Cuba

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Casa Blanca desestima amenaza de Trump de revertir política con Cuba.

* “Si Cuba no está dispuesta a hacer un mejor trato

para el pueblocubano, el pueblo cubano-estadunidense

y los Estados Unidos en su conjunto, pondré fin al trato”,

recalcó el presidente electo en la red Twittter.

* Casa Blanca ve esta posibilidad como muy remota,

pues considera que no será tan fácil revertir

la política de normalización de relaciones con la isla.

Miami.- El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró sus amenazas de poner fin a los acuerdos de 2014 que reabrieron las relaciones con Cuba, e insistió en que el gobierno de La Habana debe negociar un mejor acuerdo.
“Si Cuba no está dispuesta a hacer un mejor trato para el pueblo cubano, el pueblo cubano-estadunidense y los Estados Unidos en su conjunto, pondré fin al trato”, recalcó Trump en la red Twittter.
Trump inició el sábado pasado una serie de amenazas a Cuba, al publicar una declaración sobre la muerte del líder revolucionario Fidel Castro, a quien calificó de “dictador brutal”.
Kellyanne Conway, exdirectora de campaña de Trump y consejera principal, comentó que sobre “mantener las relaciones diplomáticas con Cuba, lo que el presidente electo dice es que él mismo estaría abierto a ello, pero que no recibimos nada a cambio”.
“Estamos permitiendo vuelos de aviones comerciales allí, pretendemos que estamos haciendo negocios con el pueblo cubano ahora, cuando realmente estamos haciendo negocios con el gobierno cubano y el ejército cubano, que todavía controlan todo”, dijo Conway.
Los vuelos comerciales regulares entre Estados Unidos y Cuba se ampliaron este lunes, con la apertura del primer vuelo regular directo de Miami a La Habana de American Airlines en más de medio siglo.
El primer vuelo comercial de JetBlue de Nueva York a La Habana también partió este lunes, y Delta Airlines ofrecerá vuelos regulares a Cuba desde Estados Unidos a partir del 1 de diciembre.
Además, también se han abierto algunas rutas de cruceros a Cuba. Las leyes estadounidenses todavía prohíben la mayoría de las visitas turísticas a Cuba, pero el presidente Barack Obama autorizó excepciones para visitas familiares, asuntos oficiales, visitas de periodistas y excursiones educativas, entre otros viajes.
La Casa Blanca desestimó la amenaza del presidente electo Donald Trump de dar marcha atrás a la política de normalización de relaciones con Cuba, calificándola de posibilidad remota aun cuando los cambios descansaron en la autoridad ejecutiva del mandatario.
El vocero presidencial, Josh Earnest, rachazó igualmente que la muerte de Fidel Castro vaya a tener un impacto en este proceso, y dio a conocer que ni el presidente Barack Obama ni el vicepresidente Joe Biden atenderán los funerales del líder cubano a celebrarse este martes.
“No es tan simple como lo pueda hacer ver un mensaje en Twitter”, dijo Earnest, al ser cuestionado sobre un eventual retroceso en la política hacia Cuba inaugurada dos años atrás, y negó que la apertura haya significado concesiones al gobierno de la isla como han acusado los críticos.
Insistió que los cambios que esta política ha acarreado, tales como la apertura de embajadas y el reinicio de vuelos comerciales directos, constituyen importantes beneficios para Estados Unidos “que están fuertemente apoyadas por el pueblo cubano”.
“Creo que es muy difícil para los críticos de esta política hacer cualquier tipo de argumento coherente basado en evidencia de que de alguna manera está política ha sido desventajosa para Estados Unidos”, insistió.
Este lunes Trump rompió su largo silencio sobre Cuba con un mensaje en su cuenta oficial de la red Twitter, reiterando su intención de dar marcha atrás el acuerdo con Cuba a menos que el régimen que encabeza Raúl Castro implemente cambios sustanciales en derechos humanos.
“Si Cuba no está dispuesta a mejorar las condiciones para el pueblo cubano, el pueblo cubano-estadunidense y los estadunidenses como un todo, le pondré fin al acuerdo”, advirtió el presidente electo.
Earnest hizo notar que el restablecimiento de relaciones no sólo es apoyado por la mayoría de los estadunidenses y los cubanos, sino por el resto de países de la región, donde la fallida política de aislamiento de más de medio siglo fue motivo constante de fricción.
Recordó que con frecuencia las discusiones con sus vecinos de la región sobre Cuba no se centraron tanto en el tema de derechos humanos, “como en la sabiduría de la política (estadunidense) de aislamiento hacia Cuba”.
El vocero defendió igualmente la declaración emitida por Obama el pasado fin de semana a propósito de la muerte de Castro, en la que se omitió toda referencia al legado del líder cubano en el ámbito de derechos humanos, insistiendo que se optó por el pragmatismo que la retórica del pasado.
“Haber emitido una declaración ampulosa y participar en recriminaciones mutuas que son cosa del pasado no promueve la libertad o la democracia en Cuba. No avanza más el éxito logrado el eliminar a Cuba como un impedimento en nuestra relación con los países del hemisferio”, dijo.