A mi manerA

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Ricardo Anaya. Experto en dividir.

Por Julio A. AGUIRRE

* Rebelión de los de abajo.
* PAN, ¿con la misma piedra?
* El PRI sonríe.

La ventaja de ser inteligente es que se puede fingir ser tonto, mientras que lo contrario es totalmente imposible. Woody Allen.
No pocos piensan y critican a la dirigencia nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD) por sucumbir a “los caprichos” de los hombres pesados en el Estado de México.

¿Los patos tirándole a las escopetas? No lo observamos de esa manera, si bien existen jerarquías, el diálogo y el respeto debe ser mutuo. Un dirigente nacional no necesariamente sabe más que un dirigente local de lo que sucede en cierto estado. No es tan sencillo, por lo tanto, apuntar con dedo de fuego quién quiere ella o él dirigente sea candidato a una gubernatura tan importante como la mexiquense.

La no alianza entre panistas y perredistas deja muchos perdedores y un solo ganador. Pierde el blanquiazul y pierde el sol azteca; a nivel nacional y estatal gana el Partido Revolucionario Institucional, y “gana”, así entre comillas, parte del perredismo estatal.

Si bien no ganamos la elección del 4 de junio rumbo a la gubernatura por lo menos no dejamos que otros (Alejandra Barrales) se salieran con la suya, podrían estar pensando militantes que se han apuntado para verse en las boletas finales.

Ciertamente sería un consuelo de jodidos, pero cada quién con sus intereses, ganancias, recursos, ganas, intentos y derrotas.

Desde la barrera observamos complicado que el Partido de la Revolución Democrática pueda pelear y ganar el tercer sitio en preferencia electoral en la entidad; si fuese de otra manera, podríamos señalar que salieron ganando.

Hoy es Morena, le sigue -dicen los azules- el PAN, viene el Revolucionario Institucional y hasta la cola el PRD.

Las izquierdas en México tienen un distintivo: La terquedad. Que con -o sin- “su” PAN se lo coman.

CON LA MISMA PIEDRA

El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas. Publio Nasón Ovidio.

Las cosas no cambian mucho en la trinchera de enfrente. El otro derrotado por la no alianza viven un momento complicado, aunque para ellos sea sencillo y tranquilo.

De hecho puede suceder lo mismo y resulte la militancia mexiquense quién se imponga a la dirigencia nacional comandada por el polémico Ricardo Anaya. El “pequeño genio” apuesta todas sus canicas por Josefina Vázquez Mota como la indicada a aparecer en la boleta; situación que no convence a los viejos panistas mexiquenses entre los que se cuentan Juan Carlos Núñez Armas, Ulises Ramírez, Juan Rodolfo Sánchez Gómez, Laura Rojas, y José Luis Durán Reveles.

Ciertamente Josefina aventaja a los amigos-enemigos en preferencia local sin embargo convencer al resto de “mexiquenses” para que hagan causa común no será sencillo, y puede venir la revolución azul.

¿Estaría Acción Nacional tropezando con la misma piedra si se impone a Vázquez Mota como su candidata a la gubernatura del Estado de México?

En la elección presidencial pasada Josefina fue “humillada” no sólo por los oponentes, sino por el fuego amigo cuando el entonces presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, y la misma militancia nacional panista, no otorgaron, dicen, el apoyo requerido para Vázquez Mota.

Hoy los papeles lucen a la inversa. Josefina es la “buena” de la dirigencia nacional pero no es aceptada por la militancia estatal.

SONRISAS

Cada vez que un hombre ríe, añade un par de días a su vida. Curzio Malaparte.
Obviamente quienes lucen una sonrisa socarrona son los Revolucionarios (PRI), al ver como los enemigos se hacen el Hara Kiri. “Y nosotros sin meter las manos”, dirán.

Qué malos en sus estrategias han resultado panistas y perredistas, estatales y nacionales, concretamente en la búsqueda del poder en suelo mexiquense. Y algo peor, se engañan solos cuando aseguran que no necesitan de nadie para sacar al PRI del poder.

Apuestan a un milagro, ese milagro que solo el pueblo puede hacer castigando el mal momento que vive el país en manos de un priista -agregue usted a ex gobernadores, gobernadores con licencia y mandatarios actuales de la misma militancia.

Aunque a Dios no se le mete en desmadres partidistas, reza un refrán que PAN-PRD obviamente no conocen: “Ayúdate que yo te ayudaré”.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

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