Arte circense como terapia contra el miedo. Xik’nal danza aérea

0
198

POR Yuritizi BECERRIL-TINOCO

Xik’nal Danza Aérea es una escuela de artes circenses que desde hace más de 10 años ha consolidado las artes del circo a través de la docencia, festivales, presentaciones, funciones y talleres de formación artística circense. Ana Arroyo, su creadora y directora ha difundido el circo contemporáneo en la ciudad de Toluca y en el Estado de México, como una propuesta escénica que cuestiona las formas de hacer espectáculo mediante la introducción de nuevas perspectivas artísticas y la combinación de técnicas circenses con otras disciplinas como la danza o el teatro.

Adicionalmente, la artista circense Ana Arroyo Rivera comenta que desde una perspectiva social, el circo es una herramienta para generar entornos comunitarios que puedan hacer frente a situaciones de vulnerabilidad o riesgo como en contextos bélicos o situaciones de pobreza.

El circo tiene una tradición comunitaria de muchos años que, pese a la precariedad de los entornos y riesgo en el que se ha desarrollado, se ha ido renovando y actualizando hacia formas de expresión contemporáneas. Por su naturaleza, ha ido evolucionando en un mundo en crisis, ha atravesado dos Guerras Mundiales, pandemias y hambrunas.

Ana Arroyo comenta que el circo social es una herramienta de intervención en las comunidades para poder ayudar a las personas en vulnerabilidad y situación de riesgo, personas que se encuentran en lugares bélicos o en extrema pobreza. El circo social es una herramienta adecuada para la intervención de espacios públicos ya que al ser un arte popular es fácilmente aceptable y también ayuda mucho a generar confianza y mejorar la autoestima de las personas que la practican por el reto y disciplina para adquirir seguridad en su desarrollo así como autoconocimiento, tolerancia a la frustración y la inteligencia emocional.

Alberto Hernández, malabarista y participante del proyecto de circo social “circología” comenta en entrevista con el Instituto Municipal de la Mujer que el circo social tiene beneficios en tres aspectos como físico, psíquico y social. En el físico ayuda a desarrollar habilidades como la coordinación, el equilibrio, la persecución y la motricidad; en el psíquico, la autoestima, el autoconocimiento, la tolerancia a la frustración y la inteligencia emocional; dentro del aspecto social la empatía, la comunicación, el trabajo en equipo y la resolución de problemas.

Por su parte Ivan Prado portavoz internacional de Payasos en Rebeldía,  creador del Festival Internacional de Payasos en Galicia y promotor de la Red de Payasos en Rebeldía a nivel internacional comenta que “trabajan en lugares donde la humanidad se juega su futuro defendiendo el circo social y utilizando las herramientas de la esperanza y la utopía del payaso”. Desde el año 2000 hasta hoy han trabajado en campos de refugiados en el Líbano en el Sahara, Argelia, Palestina en Cisjordania y en Gaza y en varias zonas de los Valcanes especialmente en Serbia, así como en comunidades indígenas de varios países de America Latina y en favelas y barrios empobrecidos de grandes ciudades Lationamericanas. En su experiencia de intervención circense en estos entornos, comenta que “debido a que se trabaja ese lugar de convertir lo imposible en posible y lo posible en bello, el circo se vuelve una herramienta y un espacio de transformación de la persona, único”. Por ejemplo, Prado ha dado talleres para mujeres maltratadas y violadas por el ejército y gracias al trabajo con la magia del circo y la intervención del payaso se ha logrado atravesar los muros del dolor y del trauma personal y han entendido que la esperanza y la risa es la mejor herramienta para construir un futuro de igualdad. Trabajar con las herramientas del circo es la mejor terapia contra el miedo y una estrategia fundamental para construir el mundo que queremos habitar.

Por esta razón, el mensaje de Xiknal Danza Aérea en esta pandemia es que a través de las herramientas físicas, psicológicas y sociales del circo se puede generar un espacio de encuentro y colaboración que ayude a superar situaciones de crisis, vulnerabilidad y miedo.

Si bien como todas las artes, el circo ha tenido que sobrevivir en medio de esta crisis sanitaria, una vez más, se ha tenido que adaptar a nuevas reglas y estrategias en un mundo cambiante, lleno de incertidumbre y constante transformación.