ENTRE COMILLAS- ALBERTO ABREGO

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ENTRE COMILLAS

LA HUMANIDAD EN MANOS DE ESTÚPIDOS

Alberto Abrego

“Quien quiera que intente estorbarnos, por no hablar ya de amenazar a nuestra nación y nuestro pueblo, han de saber que Rusia responderá de inmediato. Les traerá consecuencias que jamás han visto en su historia” Vladimir Putin, Presidentede Rusia.

“Hay que aislar al loco” Milos Zeman, mandatario checo refiriéndose a su homólogo ruso. Días antes había declarado que admiraba a Putin.

“Putin es un genio… aunque conmigo en la presidencia jamás se hubiera atrevido a esto”Donald Trump

“La guerra es un lugar donde jóvenes que no se conocen y no se odian se matan entre sí, por la decisión de viejos que se conocen y se odian, pero no se matan…” Erich Hartmann

“Sólo hay dos cosas infinitas: la estupidez humana y el universo, y no estoy seguro de lo segundo” Albert Einstein

Mientras la humanidad contiene la respiración, la estupidez se adueña del mundo. Rusia ataca a Ucrania y el número de muertos empieza a crecer. Nuestra especie no ha aprendido nada de las tragedias, la destrucción y las matanzas provocadas por tiranos de la talla de Stalin, Hitler o Hussein.

“Desmilitarización y desnazificación de Ucrania”, fueron los términos que utilizó el presidente ruso al referirse a la intrusión de sus tropas en suelo ucraniano. Fue una acción tan temida como esperada, tan dramática como cruel, tan infame como estúpida.

El rechazo de la OTAN y la Comunidad Internacional no han sido suficientes para que Vladimir Putin desista, y las amenazas del viejito buena onda inquilino de la Casa Blanca tampoco parecen preocuparle mucho. Queda claro que Estados Unidos no pretende participar activamente en esta guerra más allá de bravatas y regaños; Ucrania no es un socio comercial importante, no tiene reservas estratégicas de petróleo y tampoco existe una base militar estadounidense en ese país; además de que comercialmente Estados Unidos se convertirá en el principal abastecedor de gas natural a España, con precios 40 por ciento más caros que el gas ruso.Llama la atención que el histórico y poderoso policía del mundo no envíe tropas a la zona de guerra, como antes lo hizo en Libia, Irak, Kuwait y Afganistán, argumentando motivos humanitarios y de derechos humanos.

Ambiciones expansionistas, impedir que Ucrania forme parte de la OTAN, romper estabilidad de las economías europeas, la frontera con el Mar Negro y las rutas comerciales, una historia de conflictos; o cualesquiera que sean los verdaderos motivos de esta guerra, si se acepta desde ahora que cualquier país fuerte puede invadir cuando se le pegue la gana, esto se puede repetir en otras ocasiones.

Los ataques a civiles son abiertamente criminales, es un cataclismo que tendrá consecuencias catastróficas. Lo que pasa en Ucrania es un salvajismo, una atrocidad que muestra una avanzada descomposición de la raza humana; hemos abierto un nuevo capítulo en la Historia Universal de la infamia.

¡Cuánto desdén por la paz y la vida humana!, ¡cuánta miseria moral de quienes dirigen a sus pueblos enviando a sus soldados a “matar en nombre de su patria”!, ¡cuánto idiota con ensoñaciones imperialistas que el mundo no puede erradicar!

No olvidemos que históricamente las guerras son mucho más fáciles de empezar que de terminar, y que en pleno Siglo XXI, hay armas nucleares de por medio.El átomo convertido en arma en manos del hombre. La Tierra está en manos de estúpidos, lo peor no tiene límites.

RÁPIDAS MEXIQUENSES. Vaya que está reñida la competencia para ocupar la vacante de Fiscal Generalde Justicia en el Estado de México. Se registraron 43 aspirantes entre titulares de fiscalías regionales, de direcciones generales y abogados con alguna proezacurricular. Menuda tarea tendrán los diputados, que elegirán primero una lista de diez finalistas que enviarán al gobernador. En medio de tormentas de corrupción que envuelven al país, ojalá el procedimiento se lleve a cabo con honestidad y transparencia, sin favoritismos ni dados cargados. A su vez, el elegido deberá saber que será objeto del escrutinio público desde el primer día, y ojalá no llegue contagiado de la eterna verborrea de algunos con justificaciones de: “nos dejaron un cochinero”. Y como dijo mi amigo Juan José, “Ojalá de los 43 se haga uno”.