LETRAS DE JUAN GABRIEL

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El PAN se lava las manos, pero no la cara

POR Juan Gabriel González Cruz

Ayer el Partido Acción Nacional del Estado de México dio a conocer un comunicado de prensa para deslindarse del cuestionado tema de las 11 notarías públicas entregadas recientemente por el gobierno priista de la entidad, encabezado por Eruviel Ávila Villegas.

Es importante recordar que dos de estas asignaciones fedatarias cayeron en familiares directos de “connotados” militantes del PAN, situación que desató el debate lapidario sobre el papel del panismo mexiquense, tomando en cuenta que históricamente las notarías públicas son consideradas como obsequios políticos de todos los gobiernos estatales para sus alfiles, allegados, amigos o pago de algunos favores.

Concretamente las dos notarías que han levantado ámpula dentro y fuera del PAN se otorgaron a Lorena Gárate Mejía, hija de Francisco Gárate Chapa, representante del PAN ante el Instituto Nacional Electoral (INE) y a Luz María Angélica Alatorre Carbajal, esposa del diputado federal albiazul, Ulises Ramírez Núñez.

En un comunicado de tres puntos el PAN dice lo siguiente: 1.- El partido se deslinda de otorgamiento de notarías a familiares de panistas. 2.-Que el partido es totalmente ajeno a los procesos de otorgamiento de notarías en la entidad, y 3.- Que desconoce los motivos por lo que el gobierno estatal otorgó notarías a los familiares de Francisco Gárate y Ulises Ramírez.

Ni explicación, ni excusa, ni justificante; lo de la dirigencia panista es un vulgar deslinde, tan tardío como complaciente. Un partido serio, como el de Manuel Gómez Morin ya le hubiera exigido a Gárate y Ramírez rechazar las notarías o renunciar al partido, pero el PAN de hoy no conoce ni el decoro ni la ética. El panismo de Víctor Hugo Sondo sólo confirma su burda categoría de “partido opositor” que ha asumido desde la incrustación de liderazgos como los de Gárate Chapa y Ulises Ramírez.

En suma, la dirigencia del PAN en la entidad se lava las manos, pero no la cara.

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN
Lo que no está prohibido, está permitido…
Un vació legal en materia de “relección” de miembros de ayuntamientos puede generar serias discusiones y problemas para las autoridades electorales, en especial sobre los tribunales estatal y federal, de cara a los comicios del 2018.

Los Artículos 115 de la Constitución Federal y 116 de la Constitución Federal no son precisos en quiénes y cómo pueden res relectos para un periodo adicional de 3 años en los cabildos.

Párrafo dos de la fracción I del Artículo 115 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos:
“Las Constituciones de los estados deberán establecer la elección consecutiva para el mismo cargo de presidentes municipales, regidores y síndicos, por un período adicional, siempre y cuando el periodo del mandato de los ayuntamientos no sea superior a tres años. La postulación sólo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que lo hubieren postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato”
Párrafo dos del Artículo 116 de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de México:
“La elección consecutiva para el mismo cargo de presidentes municipales, regidores y síndicos, será por un periodo adicional. La postulación solo podrá ser realizada por el mismo partido o por cualquiera de los partidos integrantes de la coalición que los hubiere postulado, salvo que hayan renunciado o perdido su militancia antes de la mitad de su mandato y de conformidad con lo establecido en la ley respectiva”

Según la advertencia de algunos especialistas del ámbito electoral, no faltará el regidor o síndico que aluda a su derecho la posibilidad de buscar (vía partido político o independiente) la relección no sólo por el mismo cargo, sino en una de esas querrá brincar a la alcaldía.

Este lío que puede tomar causes peligrosos ya fue advertido por algunos representantes de partidos y consejeros del Instituto Electoral del Estado de México, quienes alertan que algunos “vivillos” argumentarán el principio legal de “lo que no está prohibido, está permitido”.