A mi manerA

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Alfredo del Mazo Maza. La fiesta continúa.

Por Julio A. AGUIRRE

*Fiesta y velorio.
*David venció a Goliat.
*Se cierra la contienda.

GRAN CIENCIA es ser feliz, engendrar la alegría, porque sin ella, toda existencia es baldía: Ramón Pérez de Ayala.

De manteles largos el Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México, y ya encarrilados, se seguirán hasta el 15 de septiembre para gritar a todo pulmón ¡Viva El PRI!, perdón, ¡Viva México!

El que se va (Eruviel Ávila Villegas) y el que se queda (Alfredo del Mazo Maza) darán el grito, el doble grito, toda vez que lo harán juntos.

En recientes días mucho ha hecho y dicho el partido en el poder. Andan felices y contentos, todo les pinta bien, todo les salió de maravilla.

Efectivamente, una fiesta muy a la mexicana, es decir, muy a lo PRI este 15 de septiembre. Ya nos imaginamos los salones principales del Palacio de Gobierno, atiborrados de la gran familia tricolor. Todos con intereses especiales, todos con la intención de agarrar chuleta durante los próximos seis años.

Ahí estarán los que va a estar –nuevo gabinete- y harán acto de presencia los que se tienen que ir…pero no quieren irse. Unos dándole una calurosa despedida al gobernador que ya no será tal; esos mismos poniéndose a las órdenes del nuevo guía de los mexiquenses.

Estos pondrán cara de gansito al momento de saludar y felicitar al nuevo Jefe del Ejecutivo acompañado de una sola frase: ¡Recuérdame!

Todo listo, pues, para la gran fiesta del 15 de septiembre. En el Estado de México, el Revolucionario Institucional tiene sobrados motivos para que corran los buenos vinos y mejores platillos. ¡Salud en su fiesta, amigous!

OTRA COSA

Todo hombre encontrará su Waterloo algún día: Wendell Philipis.

Mientras en Palacio de Gobierno Estatal y Casa Gobierno todo será color verde, blanco y rojo, las cosas por rumbos de Los Pinos no pintan igual, aunque aparentarán lo contrario.

La atención de todo México estuvo pendiente en el lío que les armó el “chaval” Ricardo Anaya, dirigente del Partido Acción Nacional, quien les echó por tierra el deseo de designar como Fiscal al actual Procurador General de la República. Eso fue, desde el punto de vista de quien escribe: un sonoro madrazo (recuerden que Roberto sigue siendo priista).

Nos recordó David contra Goliat, donde el primero le partió en gajos su mandarina al segundo, algo que nadie esperaba o contemplaba.

Las cosas como son: Ricardo Anaya resultó más bravo, entrón y peligroso de lo que el priismo nacional creía. Para regresar al orden en el Congreso, el Partido Revolucionario Institucional y sus socios paleros tuvieron que recular en su deseo del pase automático de Ricardo Cervantes, considerado un priista de hueso colorado.

Round a favor del chaparrito (David) que le dio un baile al gigantón.

Por cierto, el “Chamaco Maravilla” se despachó con la cuchara grande: Echa para atrás el deseo del PRI y exhibió a senadores de su partido como “vendidos” o “traidores” a la causa blanquiazul.

Ricardo Anaya, ciertamente, está inmerso en el tiroteo; ya le tiran desde la trinchera tricolor, ya le tiran al interior de su partido y él sigue tan campante, sorteando todas las bombas políticas-partidistas-electorales.

¿Que Ricardo Anaya está dividiendo al PAN y ganándose enemigos?, cierto; cierto también que personalmente está tomando fuerza y puede ser el hombre que encabece el Frente Amplio Democrático y su nombre aparezca en las boletas para darle la pelea a Andrés Manuel López Obrador y al valiente priista que acepte el reto de intentar retener un poder que pende de un hilo.

No hay enemigo pequeño, ¡y en política menos!

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx