A mi manerA

0
94
Alejandro Rosas Díaz Durán. De Titánic a trajinera de Xochimilco.

Por Julio Alejandro AGUIRRE PADILLA

*¡Vaya declaración!

*De “Titánic” a trajinera

*Morena, una golondrina no hace verano

Cualquier forma de adicción es mala, no importa si el narcótico es alcohol, morfina o idealismo: Carl Gustav Jung.

No es agradable para mí decir: se los dije ¡pero se los dije!

¿Conoce usted a Alejandro Rojas Díaz Durán? Yo tampoco pero les adelanto que es aspirante a la presidencia nacional de Morena, el partido del presidente, o el que creó López Obrador y utilizó como trampolín para alcanzar el sueño largamente buscado: La Presidencia de la República.

Rojas Durán se dio su vuelta por el Estado de México para alertar que en el 2021 el partido en el poder podría llegar “desinflado” a la contienda intermedia.

“De que la perra es brava hasta los de casa muerde”, reza el dicho.

De seguir en las mismas condiciones se perdería la mayoría legislativa en el Congreso Local y comenzará a naufragar como el “Titanic”.

Alejandro Rojas llamó a la fuerza política en el poder superar sus problemas internos; sin pelos en la lengua expuso que Yeidckol Polevnsky y Bertha Luján han dañado al partido.

Y vino una frase cabrona, perdón, cañona, de quien quiere ser el nuevo capitán del “Titanic” (quema mucho el sol): “Morena es un lastre para el Ejecutivo federal hoy en día”

Así o más claro y contundente.

Aquí es donde entra “no me gusta decir se los dije pero se los dije”.

Palabras más, palabras manos este espacio se señaló que Morena era, en este momento, un globo que acaparaba atención de lo grande, inflado y lejos que vuela. Lo era por la figura de Andrés Manuel López Obrador. Señalamos también que cuando el ejecutivo se retire, el partido irá a pique.

Fue la novedad: Ya no lo es. Sí, con López Obrador arrasaron y aplastaron a sus oponentes llevándose municipios, estados, congresos y la silla principal del país. ¡Nada más!

A LA BAJA

Los vicios vienen como pasajeros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos. Confucio.

Dicen  los que se dedican a ello (encuestas) que mientras el presidente, más-menos se mantiene, en aceptación y popularidad, el partido de Morena ese “Titánic” anda en raspando a trajinera de Xochimilco.

No señor Alejandro Rojas Díaz Durán, está en su derecho de querer subirse al que hoy usted ve como barco pero que mañana, sin el tabasqueño en las filas, el monstruo marino se irá a pique, con usted o sin usted de candidato. Sí, digo lo que pienso porque pienso lo que digo.

La militancia (de chile, dulce y manteca) que componen a Morena, incluyendo la mayor parte del gabinete presidencial no tienen una cuarta parte de lo que le sobra al ejecutivo federal: Carisma (lástima que con carisma no se logre un gobierno efectivo, confiable y progresista).

¿Para que arriesgarse entonces señor Alejandro Rojas Díaz Durán? ¿Por qué su interés en comandar un partido que antes de concluir la actual administración terminará “partido”, “molido”?

Por cierto debemos reconocer una ventaja de Morena sobre los pocos opositores que tiene (la mayoría los tienen de aliados). Acción Nacional (PAN) y el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ¡Están peor!

En mentira nada es verdad y nada es mentira, todo queda en el cristal con que se mira; ante esta frase no sería nada extraño que Andrés Manuel López Obrador apoyara a candidato de otro partido político, de Acción Nacional definitivamente no.

De su archienemigo (antes de alcanzar el poder) El Partido Revolucionario Institucional (PRI), posiblemente, quizá, tal vez, puede ser.

¿Verdad que la política es un intercambio de estampitas?, ¿verdad que es la mejor profesión del mundo, dónde cobras muchos sin hacer nada?, ¿dónde tienes fuero, guaruras y camionetas blindadas para tu comodidad y seguridad? ¿Dónde el pueblo te pone y tú le pagas con una patada en el trasero?, ¿Dónde entras pobre y sales multimillonario?, ¿dónde robas cantidades asombrosas de millones de pesos y con una pequeña parte de lo robado pagas fianza y sales a gozar de lo hurtado?

Política, palabra tan grande y significativa donde de servidor público te conviertes en el que se sirve del público.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx