A mi manerA

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Por Julio Alejandro AGUIRRE PADILLA

*No se ve el final.

*Casi 10 mil casos positivos.

*Del Mazo Maza, coherente.

Dios libra de la angustia al justo, y en su lugar pone al malvado: Salomón.

Expresamos en el momento de la llegada a nuestro país del COVID-19 que no era momento para soltar nombres de quienes hicieron posible que el virus se extendiera como la humedad y pronto alcanzara -lo que nadie queríamos- el título y grado de Pandemia.

Los culpables se buscarán después y que paguen las consecuencias si como se dice fue producto de un experimento que se salió de control.

Debemos reconocer, sin embargo, lo tardíamente que reaccionaron las autoridades de salud en México; eso por un lado, y siguiendo con este mal, debo reconocer que las autoridades han salido muy malos, además, en sus diagnósticos y no atinan a una.

De poco o nada ha servido que el señor Hugo López Gatell, subsecretario de Salud del gobierno federal tenga que atender las peticiones (obligadas por el gobierno de López Obrador).

Sin ser defensor de nadie debo reconocer que los gobernadores no son mayormente responsables de tantos contagios y muertos por COVID-19.

Ejemplo claro de lo que señalo está aquí, en el Estado de México; apenas el pasado 3 de mayo fue el mismo López Gatell quien destacó que desde el inicio de la pandemia, el gobernador Alfredo del Mazo Maza y las autoridades de salud, han contribuido muchísimo, y han jugado un papel muy valioso en la coordinación del combate al virus en el Valle de México.

Cierto que Del Mazo Maza ha estado al pendiente desde entonces por salvar vidas mexiquenses sin escatimar o pretextar.

Lo mismo sucede con otros mandatarios que han cumplido con su labor, informando día a día la situación en sus entidades en el tema.

Don Hugo López Gatell, más entrevistado que Pelé en el mundial jugado en México, nos ofrece unas cuentas (¿a quién se parecerá?, que han sido desmentidas por algunos mandatarios sin importar el color de partido).

FECHAS Y NÚMEROS

De la tirantez de lo que hay por hacer llega la paz de lo hecho. Julia Louise Woodruff.

Las estadísticas de plano no cuadran. Ciertamente nos informaron que sería el 20 de mayo cuando se llegaría al pico de la pandemia. Tampoco en eso acertaron los expertos de la 4T, el 20 de mayo ya se fue y sigue el número de contagios y fallecimientos a todo lo que da, y hablo, insisto, de lo que sucede en el Estado de México.

Los que queremos creer en los conocimientos de las autoridades ya entramos en la época de dudas.

El miércoles la pandemia cobró 90 vidas en solo 24 horas. Ayer jueves fueron 83 muertos en solo 24 horas por las mismas razones.

Las últimas estadísticas expuestas por el gobernador Alfredo del Mazo Maza, indicaban que el Estado de México se encuentra en el pico de la pandemia, lo cual, explicó, durará varios días, ya que se registran 9 mil 346 casos positivos, mil 973 pacientes hospitalizados, y 563 personas han perdido la vida a la fecha.

El país, sabemos, está al borde del colapso financiero -el de salud está hasta el fondo- hay presión de muy arriba para adelantar el proceso de abrir fábricas y comercios

Lo cual, pensamos, sería el tiro de gracia para mexiquenses y mexicanos.

Las condiciones no están dadas y en un acto de coherencia y responsabilidad para los más de 17 millones de habitante; ayer mismo Del Mazo Maza expresó: “Tener un plan no significa que ya estamos en el regreso de actividades, el plan significa que hay un orden, que hay una planeación y que hay estrategia para poder tener un regreso seguro, cuando llegue el momento para hacerlo.”

“Es muy importante que recordemos que estamos en semáforo rojo; eso quiere decir que seguimos en la etapa de mayor riesgo de contagio. El día de ayer y antier, han sido los días con el mayor número de contagios y el mayor número de muertos en todo el país”.

El responsable de lo que sucede en la entidad mexiquense es Alfredo del Mazo Maza, quien ha seguido los protocolos que como autoridad máxima le compete.

Así seguirá y no existe desconfianza en que escuche el canto de las sirenas.

Vivimos una pesadilla que cómo todas tiene un final. Ya vendrá, luego, el tiempo de soñar.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx