ENTRE COMILLAS- Alberto Abrego

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ENTRE COMILLAS

Por: Alberto Abrego

COMER E IRSE

Estamos convocando a todos los revolucionarios del país, a todos los comunistas, a que salgan a las calles y vayan a los lugares donde vayan a ocurrir estas provocaciones…La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios

Miguel Díaz Canel-Bermúdez, 11 de julio de 2021 Presidente de Cuba, ante manifestaciones de miles de cubanos.

En su visita a México para participar en los festejos de la independencia, Miguel Díaz Canel-Bermúdez, Presidente de Cuba se quejó amargamente delbloqueo criminal impuesto por el gobierno de EEUU, que ha causado enorme daño al pueblo cubano.

Sin duda eso es verdad, Estados Unidos es un país con gobiernos racistas, clasistas y muy egoístas, pues es común que no dejen que los países caminen con autodeterminación y libres de toda injerencia, y el pueblo cubano está condenado a una forma retrógrada de pensar y de intervenir, autoritaria y represora, indiferente al Derecho Internacional.

Pero Díaz Canel no es precisamente un garante de los derechos humanos, en su país reprime las protestas, agrede periodistas, detiene a los manifestantes y amedrenta a sus críticos. En Cuba no existe más ley que la de él, lo demostró durante la masiva protesta del pasado 11 de Julio cuando llamó a sus seguidores a enfrentar a una sociedad poco acostumbrada a las manifestaciones contra el poder, como hace pocos meses lo hiciera precisamente Donald Trump.

¿Que las protestas fueron promocionadas desde los Estados Unidos?, ¿que es una forma de política injerencista norteamericana?, puede ser, es muy probable que así sea, pero su respuesta no fue precisamente la de un demócrata, ni mucho menos la de un estadista. Tras más de medio siglo de un falso socialismo, Cuba es de los países más pobres del mundo, y de los que tienen mayor migración. Está sumido en una crisis sanitaria y de descontento social por el racionamiento de alimentos y medicamentos y no existe la libertad de expresión. Y su presidente reprime, golpea y desaparece a sus críticos.

Díaz Canel no es un modelo de valores morales y es el claro ejemplo de que la política, a pesar de ser de las más nobles tareas puede convertirse en el más vil de los oficios. Su crédito moral en el mundo no es mucho, y al interior de su país es menos. La ética no es su mayor virtud y mejorar las condiciones de vida de su pueblo no parece ser su prioridad.

Por ello resulta inaudito darle voz a un mandatario represor frente a nuestro ejército en una fecha donde se celebra precisamente la libertad y la independencia.Este 16 de septiembre utilizó el escenario no para conmemorar ni recordar nada de nuestra historia, sino como púlpito para decirle al mundo que un gobierno represor como el suyo sufre de los embates políticos de los Estados Unidos y que el gobierno mexicano lo apoya. Mientras tanto el pueblo cubano es el damnificado por tantos años de dictadura y de avaricia por el poder de los Castro y sus secuaces, quienes se mantienen en el gobierno a costa de destruir a la sociedad con modelos ya inviables, con políticos sin principios y faltos de calidad moral.

Ojalá se hubiera hecho eco a la voz de una senadora mexicana que dos días antes recordó aquella célebre frase que permanece en la memoria de las relaciones entre México y Cuba: “Coma y váyase”.

Sí, eso debió hacer: comer e irse. Lo hubiéramos agradecido.

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RÁPIDAS: Conocí a Rafael Antonio Zorrilla Moreno hace 20 años en el área de inspección de la entonces Secretaría de Transportes y Vialidad del Distrito Federal. De carácter alegre, optimista, frontal, muy directo en sus apreciaciones e implacable a la hora de defender los derechos laborales de cualquier compañero. De alma noble y sonrisa franca, leal y amigo verdadero, un poco impulsivo en ocasiones pero siempre con la disposición de ayudar al prójimo. Falleció a los 56 años de edad este 16 de septiembre, víctima de un paro cardiorrespiratorio derivado de afecciones respiratorias. “Zorrilla”, como le decíamos, gustaba de la política y de las relaciones públicas, su crítica puntual incomodaba a algunos y enojaba a otros. Incansable activista de las causas nobles, promotor de la protesta social como medio para defender derechos, de convicciones firmes y con ideales claros en la búsqueda de una mejor sociedad. Y es que cuando un amigo se adelanta en el viaje final acuden en tropel anécdotas y recuerdos; en lo particular, me siento orgulloso de haber contado con su afecto y amistad. Con profundo pesar por esta pérdida, mi más profundo respeto a la memoria de mi amigo y toda mi solidaridad con su familia. Te vamos a extrañar camarada. Hasta siempre.