La revolución mexicana una revolución que aún no termina

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POR Edgar ROMERO

En 1908 el General Porfirio Díaz concedió una entrevista al periodista James Creelman en la que expresaba su intención de no participar por enésima vez en la contienda electoral por la presidencia de la República, misma que se efectuaría en 1910, Díaz que para ese entonces ya contaba con ochenta años de edad y casi treinta  en el cargo como presidente, probablemente sin pensarlo detono la efervescencia política que a la postre desemboco en la primera revolución social.

 

Si existe un personaje de la historia de México  lleno de claroscuros e incluso contradicciones ese era el general, Díaz lucho contra  Juárez y Lerdo de Tejada enarbolando la bandera de la no reelección por considerarla contraria a la Constitución, sin embargo y como siempre pasa, una vez llegando al poder olvido el principio anti-releccionista y se convirtió en dictador, probablemente Díaz  sea uno de los personajes a los que poca justicia le ha hecho la historia patria, probablemente fueron mas sus aciertos que sus errores, como quiera que sea la historia la escriben los vencedores y al final de los tiempos don Porfirio resulto vencido.

 

Poco importo los 20,000 kilómetros de vías férreas, el impulso decidido a la industria y al telégrafo y la Paz social, una paz que descansaba sobre la base de las armas y la represión, sien embargo como todo en la vida, todo tienen un comienzo y un final y esta vez era el principio del ocaso del dictador que después de ser desterrado de México no volvería nunca mas.

 

El movimiento revolucionario no podría explicarse sin la intervención de los hermanos Flores Magón, probablemente los ideales mas genuinos del movimiento, sus armas de lucha fueron la tinta y el papel por medio del cual lograron despertar las conciencias de un México dormido, oprimido y sobajado, Regeneración el Ahuizote y el Hijo del Ahuizote constituyen documentos donde se expresa con gran vehemencia los ideales y los anhelos de un pueblo que necesitaba urgentemente un cambio de sistema político y social, pero sobretodo un reparto equitativo de las riquezas y la oportunidad de acceder a la educación.

 

A Francisco I Madero la historia le asigno el lugar como apóstol de la revolución, tuvo la brillante idea de recorrer el país creando los clubes anti reeleccionistas, luchando primero desde México y posteriormente desde los Estados Unidos, no eran tiempos fáciles, cualquier conato de sublevación era rápidamente acallado, el General tenia la piel muy sensible y sabia perfectamente que el poder no se comparte. Con el plan de San Luis Madero desconoció el gobierno de Díaz y llamo al pueblo a la lucha, pronto se unieron a el Emiliano Zapata y Francisco Villa, sin embargo, una vez que Madero tomo el poder fue desconocido por el primero mediante el Plan de Ayala, Zapata decía que Madero se había apartado de los ideales de la revolución y que para él la revolución termino una vez que había llegado al poder.

 

La historia nos muestra la serie de traiciones y luchas internas entre los caudillos que hicieron la revolución, sin duda alguna una revolución que quedo incompleta.

 

Fue Carranza quien en 1917 promulgo la Constitución que actualmente nos rige y de alguna manera se empezaron a sentar las bases del México moderno, sin embargo, a 110 del inicio de la Revolución mexicana hay cosas que aun no han cambiado por eso la revolución sigue inconclusa.

 

Tenemos un país profundamente lastimado, la desigualdad social es evidente, son pocos los que tienen mucho y muchos los que tienen poco o no tienen nada, la clase gobernante se preocupa por las próximas elecciones y olvida a las generaciones de jóvenes y niños que merecen crecer en un país justo con igualdad de oportunidades y donde se respete su dignidad humana.

 

Pensar que la revolución ya termino es bajar los brazos en señal de que hemos sido derrotados, como decía Zapata es preferible morir de pie que vivir arrodillados.