La torpeza táctica abrió las puertas del infierno político

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POR Ricardo MORENO BASTIDA

La ambición y soberbia de algunos políticos destacados de Morena en el estado de México,
han causado que la cruda realidad salga a flote para muchos presidentes municipales que
pensaban en la relección, pues su pésimo actuar y la ausencia de responsabilidad social,
lo único que demuestra es la traición al partido y más aún a la gente que creyó en ellos.
La reciente detención del alcalde del municipio de Zinacantepec, además de ser una
vergüenza para la clase política, pone en evidencia el enamoramiento que tuvo por el poder
mismo y que fue alentado por algunos dirigentes que anunciaron su reelección y no solo
eso, le aseguraron a dicho edil que estaba en sus posibilidades.
Estos precipitados dirigentes fueron los que abrieron las puertas del infierno político,
anteponiendo intereses personales, pues prometieron a este y otros presidentes
municipales que estarían en la competencia electoral del 2021, lo que no previeron ni
advirtieron, es que su trabajo es sumamente cuestionable y en ciertos casos oprobioso.
El papel de los gobiernos municipales a dos años de ejercicio administrativo en el estado
de México, es el indicador del refrendo electoral o el rechazo y derrota en las urnas. Los
malos servidores públicos desprestigian al partido postulante y desaniman a los votantes a
seguir confiando.
Reza el dicho: de buenas intenciones está lleno el camino al infierno y si bien es cierto que
todos los institutos políticos son responsables de cuidar el cumplimiento de las propuestas
enarboladas en campaña que hacen sus candidatos, también es una verdad que cuidar la
conducta individual y personal de ellos es materialmente imposible.
Los planes y programas de gobierno son siempre insuficientes para abatir el rezago
existente en muchos de los municipios en materia de seguridad, servicios públicos,
desarrollo social, obra pública entre otros, lo que no han entendido es que se debe sembrar
a largo plazo y coordinarse con autoridades estatales y federales para redoblar esfuerzos.
Es aberrante que en su corto imaginario estos pseudo políticos como el alcalde de
Zinacantepec, se envalentonen para conseguir la conservación del dinero y el poder por
encima de quién sea y cómo sea, auspiciado por voces que pueden llegar a influir en
decisiones cruciales como lo es que repita en las elecciones del próximo junio.
Por ello he insistido en este espacio de reflexión, que los métodos para selección de
candidatos de Morena es un reto, ya que deben ser transparentes, precisos y claros, para
que la militancia y la ciudadanía sigan confiando en la 4T, en Andrés Manuel López Obrador
y los gobiernos emanados de esta institución.
Pero esto no acaba aquí, al contrario, es la punta del iceberg, seguramente quienes se
metieron a la cloaca de los cochupos, la malversación, el peculado y otros actos indebidos
estarán temblando por perder algo de lo más valioso que tenemos los seres humanos y que
llamamos libertad, independientemente de la deshonra familiar, laboral y social implícita.
Reitero con la mayor conciencia que Morena debe de legitimar sus procesos al seleccionar
a sus candidatos y poner minuciosa atención en mujeres y hombres probos con experiencia
que abanderen la esencia de la 4T y los ideales con los que se forjó el Movimiento de
Regeneración Nacional, para seguir siendo la mejor opción del pueblo.
Esas son las consecuencias de actitudes temerarias y desafortunadas. Es tiempo de
enmendar y corregir errores. Muchas veces hemos visto a nuestro presidente Andrés
Manuel López Obrador aceptar equivocaciones y es lo que muchos no entiende de la nueva
forma de gobernar.
Lo que pasó con el presidente municipal de Zinacantepec lo resumo en un dicho que dice
así: si ves las barbas de tu vecino cortar, pon las tuyas a remojar. Lo dejo de reflexión para
dirigentes de partidos, aspirantes, servidores púbicos y uno que otro alcalde y diputado que
pretenden reelegirse en los próximos comicios.