Letras de Juan Gabriel

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Los números no tan alegres.

Alfredo del Mazo, del resultado alegre a las cifras preocupantes
Lo dicho, si los tribunales electorales ratifican el triunfo de Alfredo del Mazo Maza, tendremos a un gobernador descobijado, débil, acorralado y limitado al menos en el arranque de su gestión, a partir del 16 de septiembre.
La exégesis de las cifras es la siguiente, de más a menos: 2 millones 13 mil 740 votos, que suenan muy bien pero sólo representan el 33.79 por ciento de los 5 millones 957 mil 927 ciudadanos que votaron, es decir, si no fuera por la pulverización del voto que se adjudicaron el resto de los candidatos, la historia sería trágica para el PRI. A la inversa, podremos decir que el 66.21 de los votantes rechazaron la propuesta de Del Mazo.
Descobijado, porque Alfredo tendrá apenas un 12.4 por ciento de respaldo social de los mexiquenses. Según la cifra oficial del INEGI con corte al 2015, somos 16 millones 187 mil 608 habitantes, más los que se hayan sumado en año y medio.
Débil, por el desgaste propio del proceso, por los señalamientos y acusaciones de fraude, por los impresentables exgobernadores corruptos del PRI -algunos ya en la cárcel-, por el arrastre de la imagen presidencial y por la pelea postelectoral que viene en los tribunales.
Acorralado, por los partidos políticos opositores -principalmente Morena y PRD- que le habrán de subir el costo a las negociaciones para la gobernabilidad.
Limitado, porque la gestión de Del Mazo iniciará cuando la mayor parte del presupuesto estatal -que en este año asciende a 260 mil millones de pesos- ya está gastado o comprometido.

¿Qué hacer?
Una operación cicatriz con actitud de reconstrucción y nueva imagen institucional creíble emergente, en lo social y en lo político; pero que lo social tenga mayor importancia que lo político. Que Alfredo dé prioridad a la gobernabilidad sin partido y que se olvide de rencores, pero que estrene en su administración el Gobierno de Coalición.
CANCIÓN, DICHO O REFRÁN
Dime de qué presumes y te diré de qué careces.
Resulta que el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) ya echó las campanas al vuelo por el hecho de haberse logrado en la pasada jornada electoral el 52.49 por ciento de participación ciudadana. El IEEM calificó la asistencia a las urnas como “histórica”, sólo por el hecho de haber rebasado el umbral del 50 por ciento los inscritos en la lista nominal, sin embargo, el abstencionismo es del 47.5. Si esto lo trasladamos a la clásica calificación de primaria, el IEEM no aprueba ni de panzazo. En otras democracias este resultado sería admitido como un fracaso, pero no, estamos en México y en el Estado de México. Sinvergüenzas.