¿Y las vacunas para la población LGBTTTIQ+?

0
173

POR Leo ESPINOZA

Antes de generar opiniones por un título provocador, es necesario reflexionar sobre la vacunación en México para la prevención de contagio por COVID-19, pues a pesar de los convenios con diferentes marcas que llegan a nuestro país y que hasta se cuenta con el laboratorio Liomont en Ocoyoacan que fabrica la vacuna, el proceso se ve lento, además de generar un gasto importante en las finanzas de México.

Como en todo desastre o situación emergente los grupos vulnerables son siempre las y los olvidados, si bien la estrategia de vacunar a médicos y enfermeras fue un atino y hasta algo lógico, secundado por los adultos mayores para así frenar los decesos, es importante ver otros grupos poblacionales.

Las trabajadoras y trabajadores sexuales a lo largo y ancho del país sean cisgeneros, gays o trans aunque limitados en cuanto al número de clientes por el confinamiento, no han dejado de laborar, pues es su única forma de generar ingreso y aunque tuvieran otras opciones difícilmente con semáforos rojos en varios estados, podrían acceder a un trabajo digno.

Ellas y ellos al tener contacto directo con las y los clientes requieren ser también consideradas para la vacunación, pues al ser una actividad que por prejuicios y estigmas se prefiere callar, no se toma en cuenta para la estrategia nacional de vacunación, en muchos reportajes cuando recién iniciaba la pandemia quienes se dedicaban al trabajo sexual laboraban con las medidas básicas de seguridad, como cubre bocas y gel para las manos, limitando el contacto con cero besos.

El año pasado la mayor preocupación era encontrar una vacuna, ahora es la aplicabilidad a la mayor cantidad de personas, pero justo, estas son las oportunidades para cambiar como sociedad, siendo y pensando en ser incluyentes, hoy se habló de quien ejerce el trabajo sexual, pero faltan personas en situación de calle, migrantes, grupos indígenas y toda persona que por cualquier situación ajena a su voluntad no tiene la oportunidad de registrarse en la plataforma web Mi Vacuna.

Y como la salud va emparejada con los derechos humanos, es de celebrarse que Puebla reconozca a la población trans, de esta manera miles y miles podrán hacer su cambio de identidad y así garantizarles un acceso a seguridad social, el Estado de México recién inicio su periodo legislativo, por lo que se espera los legisladores sean conscientes que negar la identidad jurídica de una persona es condenarla a que allá afuera tenga menos oportunidades de enfrentar una pandemia que se ha cobrado 185,715 muertes a corte de febrero.

 

¡Nos leemos la próxima semana querido lector un abrazo!

Leo Espinoza, abogado, activista, conductor, político y orgullosamente gay.