Ya salió el peine!

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POR Norberto HERNÁNDEZ

En algún momento hemos escuchado sobre la obra literaria  “La Iliada”, escrita o atribuida a Homero. Ahí conocemos del hecho que provoca la guerra entre Troya y Grecia. El enamoramiento entre Paris y Helena, esposa del rey de Esparta,  y la posterior huida de ambos, detona la lucha entre los dos ejércitos nacionales. Es un hecho menor, pero fue lo que llevó a los dos pueblos al enfrentamiento armado. Sin embargo, así de absurdas llegan a ser las causas que detonan el enfrentamiento entre los seres humanos; ya sea organizados en grupos, clanes, tribus, partidos u organizaciones empresariales.

Lo lamentable es que, pocas veces, los involucrados se toman un momento para reflexionar. Siguen o se hacen parte, de un conflicto que no es el suyo, del que desconocen el fondo, las motivaciones, las causas o los intereses ocultos. Simplemente se difiere y, al hacerlo, toman partido. Esa tendencia ha cobrado mayor fuerza en las redes sociales. Millones de mensajes son diseñados para enganchar a otros millones de internautas que ignoran las motivaciones del mensaje; mucho más los propósitos de los diseñadores de contenidos. En segundos, se crean o se destruyen reputaciones y emergen bloques o grupos en favor o en contra. En algún momento alguien se llega a preguntar; Oye, ¿Tú lo conoces? no; y ¿Por qué dices lo que dices? No lo sé; entonces, ¿Por qué apruebas lo que suben? Nomás.

Por absurdo que parezca, un hecho así de fantástico es lo que vivimos en la lucha política en el país. La desgracia mayor es que ¡los actores involucrados son los que definen el futuro de México! Eso constituye un costo que los mexicanos tenemos que pagar por asumir como propio un pleito que nace de la práctica de la corrupción de grupos empresariales que ahora tienen que pagar impuestos. Es una trama surrealista como la narrada en La Iliada solo que de la vida real de toda una nación. El hecho se detonó por la participación de un periodista en la mañanera del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Ahí, Miguel Badillo, director de la revista “Contra Línea” preguntó si sabía de una investigación sobre Claudio X. González, originada en el sexenio pasado.

La respuesta confirmó la existencia de un enfrentamiento entre el presidente Peña Nieto y el líder empresarial. De esas diferencias, surgió el grupo “Mexicanos contra la Corrupción” donde destacados reporteros fueron contratados para hacer públicos los actos de corrupción del sexenio peñista. ¿Cuántos votos dieron al candidato presidencial de MORENA en 2018 estás acusaciones? AMLO señaló que conoció, pero no siguieron la denuncia y tampoco sabe si deben impuestos, pero enfatizó que el empresario, Claudio X. González Laporte fue quien encabezó la campaña en su contra, pagando a Televisa y otras televisoras la emisión de mensajes para denostarlo. El propósito era no dejarlo llegar en 2006, particularmente.

Dentro de las causas del pleito con el presidente Enrique Peña se ubica la exigencia de más beneficios del gobierno, como la ampliación de ventajas fiscales. Según el periodista, se sabe de un adeudo de los grupos empresariales al Sistema de Administración Tributaria (SAT) por 400 mil millones de pesos, acumulados durante los dos sexenios anteriores.  En entrevista con Álvaro Delgado y Alejandro Paéz Varela, de La Octava, el director de Contra Línea, precisó que la cantidad puede llegar a 700 mil millones de pesos de evasión fiscal. El presidente AMLO no lo dijo, es más lo negó, pero seguramente sí existe una investigación sobre los grupos empresariales que han cometido defraudación fiscal, desde la administración del presidente Felipe Calderón y del presidente Peña.

Estas mismas personas son las que convocaron la alianza política denominada Sí por México. Disfrazada de sociedad civil, dicen ser un frente para evitar que México siga los pasos de Venezuela y Cuba, que luchan contra el populismo que invade la nación y que van a impedir, con bandera en pecho, los propósitos reeleccionistas de AMLO. Esas son las líneas discursivas que hicieron posible la unión entre el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD). Los electores no son ingenuos y saben que ese Sí por México es un por los intereses de sus promotores, un por la evasión de impuestos de las grandes  empresas como hasta el 2018; en suma, es un por el del saqueo nacional con fines particulares.

Esa no es una alianza política, por más que se difunda la idea; es la añoranza de la colonización de México; aquél país descarnadamente narrado en el libro del periodista norteamericano, John Kenneth Turner, “México Bárbaro” actualizado en su versión neoliberal. Esos no pueden ser los intereses de un electorado informado. El pleito de esas familias encumbradas no es el pleito del pueblo.