Esperan con tranquilidad elecciones del domingo

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La candidata peruana Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, cerró esta noche su campaña como favorita para ganar la segunda vuelta de los comicios el próximo domingo.

* Las principales calles de la capital peruana lucen en su mayoría sin propaganda electoral.

 

Los 22.9 millones de peruanos habilitados para votar el próximo domingo esperan con tranquilidad la jornada en que se elegirá al sucesor del presidente Ollanta Humala, de entre los candidatos Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski.
Las principales calles de la capital peruana lucen en su mayoría sin propaganda electoral y sólo es posible ver algunas gigantografías de los dos candidatos, quienes realizaron anoche el cierre de sus campañas, Fujimori en Lima y Kuczynski en Arequipa.
De esta forma, Lima sigue su rutina diaria sin mayores sobresaltos y sin diferencia respecto a un viernes normal, con excepción de las escuelas que funcionarán como locales de votación, las cuales suspendieron clases debido a que ya fue trasladado el material electoral.
En el ambiente político se respira incertidumbre debido a la estrecha diferencia entre los dos candidatos y a factores que podrían aparecer a última hora cambiando el actual panorama para la segunda vuelta de la elección presidencial de este domingo.
Los taxistas, termómetro en cualquier elección, dan ganadora a Keiko por su discurso de combate frontal a la delincuencia y recuerdan que su padre, el expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), fue quien terminó con los grupos rebeldes que operaban entonces en Perú.
“Los peruanos estamos atemorizados. Hoy, en cualquier barrio, te asaltan y, no conformes con eso, te matan (…) la justicia, después, no hace nada, muchas veces los deja libres o si entran a la cárcel, entran para aprender nuevas formas de robar”, dice Roberto Zúñiga, taxista desde hace 30 años.
Agregó que “antes en Lima se podía disfrutar de la noche, caminar tranquilo, pero hoy no se puede. Por eso uno quiere que llegue Keiko a presidenta, porque sabemos que tendrá mano dura con los delincuentes y no dejará que salgan de la cárcel”.
Desde su triunfo en la primera ronda del 10 de abril pasado, con un 39.86 por ciento de los sufragios, Fujimori siempre se mantuvo en todas las encuestas de intención de voto sobre Kuczynski, quien en la primera ronda alcanzó un 21.05 por ciento de apoyo.
Sin embargo, la diferencia entre ambos candidatos en los sondeos, que llegó a ser de siete puntos porcentuales, se redujo en los últimos días, lo que coincidió con el apoyo otorgado por la izquierdista Verónika Mendoza a Kuczynski para evitar un triunfo de Fujimori.
Mendoza se manifestó el pasado martes a favor del economista de centroderecha, lo que implicaría traspasar parte de los votos del Frente Amplio al abanderado de Peruanos por el Kambio, en un sufragio calificado como “anti-fujimorista”.
Varios de los simpatizantes de la líder izquierdista manifestaron en los últimos días que votarían en blanco o anularían el sufragio, lo cual ahora sería reconsiderado tras el llamado de Mendoza a evitar un triunfo de Keiko.
Los últimos sondeos de intención de voto, prohibidos en Perú por la ley electoral, dan cuenta que la diferencia entre Fujimori y Kuczynski se estrechó, aunque sigue liderando la candidata del fujimorismo.
Algunas encuestas dan empates técnicos o una diferencia no superior a los cinco puntos porcentuales entre ambos, lo que contribuye a acentuar el clima de incertidumbre a menos de 48 horas de la segunda vuelta presidencial.
Kuczynski ha referido que un eventual gobierno de Keiko convertiría a Perú en un “narco-Estado” e incluso dijo que la líder de Fuerza Popular aún “escucha” a su padre -quien se encuentra en prisión-, en una estrategia que parece haber tenido algo de resultado.
Los politólogos, sin embargo, llamaron en las últimas horas a “no olvidar” el “voto oculto” a favor de Keiko, quien centró su campaña en prometer un ataque frontal contra la delincuencia, un tema muy sensible para los electores peruanos por estos días.
Gran parte de los ciudadanos de este país mencionan a la seguridad ciudadana como una de sus grandes preocupaciones, por lo que el anuncio de Keiko de que destinará 10 mil policías extras a combatir la delincuencia y construirá 20 nuevas cárceles parece tener un gran sentido.
Los mismos expertos electorales recuerdan los comicios de 2011, cuando varias encuestas previas a la segunda vuelta de ese año daban como ganadora a Keiko, pese a lo cual terminó imponiéndose el actual presidente, Ollanta Humala.
En aquella oportunidad, Humala obtuvo el 51.54 por ciento de los votos contra 48.55 por ciento de Fujimori, con una diferencia de 447 mil 57 sufragios.
Ahora sólo resta esperar la decisión de los millones de peruanos, quienes entraron en un periodo de reflexión a la espera de manifestar su voluntad en las urnas el próximo domingo.