¿A los servicios médicos y de emergencias quién los protege?El riesgo de ayudar a otros en tiempos de pandemia

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POR Sergio MACEDO GONZÁLEZ

A pocos días del inicio de la primavera 2020 las autoridades federales declararon estado de alerta sanitaria en el territorio mexicano, la temida pandemia ocasionada por el virus SARS-COV-2, que provoca la enfermedad conocida como Covid19, el cual se originó en la ciudad China de Wuhan, había llegado al país. Desde ese momento los tres niveles de gobierno pusieron en marcha medidas extraordinarias para atender los contagios que se presentarían en los próximos días, y que a la fecha suman más de 305 mil casos y alrededor de 35 mil personas muertas.

El primer contingente en colocarse en la línea de fuego fue el del sector salud, médicos, enfermeras, personal administrativo y sobre todo los servicios de emergencia se reportaron listos para enfrentar el mayor reto en materia sanitaria de las últimas décadas.  Al paso de los días el fenómeno biosanitario se convirtió no solo en un desafío profesional, sino en una verdadera lucha de supervivencia debido a los riesgos que han puesto en peligro la salud, integridad y en algunos casos ha costado la vida de varios profesionales del ramo.

Desde el pasado 23 de marzo los representantes de los servicios médicos del país no solo han enfrentado a la pandemia como tal, desafortunadamente el desabasto de insumos en algunos hospitales, insuficiencia de espacios con equipos especiales,  agresiones físicas a médicos y enfermeras, ataques a clínicas y vehículos oficiales por parte de un sector de la población, así como el riesgo potencial de un posible contagio de covid19 han dificultado el objetivo principal, atender a miles de personas que acuden a los nosocomios con la intención de recuperar su estado de salud.

Alejandro Soriano López es Técnico en Urgencias Médicas de Cruz Roja Mexicana, y se suma a los cientos de profesionales de la salud en el país que conocen muy de cerca lo que significa convivir 24 horas con el Covid19, afortunadamente logró sobreponerse a la enfermedad para continuar con su vocación de servicio bajo los principios de humanidad, imparcialidad, neutralidad, independencia, voluntariado, universalidad y unidad.

Se integró al Movimiento Internacional de la Cruz Roja hace 19 años y desde hace 10 brinda sus servicios prehospitalarios en diferentes delegaciones del Estado de México, también ha participado en acciones de auxilio a la población en casos de desastres naturales, accidentes con múltiples víctimas y su acercamiento más reciente con una pandemia fue en el año 2009 con la influenza H1N1 en el año 2009. Sin embargo, en tan solo cinco meses tuvo que afrontar el desafío profesional y personal más complicado desde que pertenece al movimiento humanitario más grande del mundo, superar un contagio de covid19, enfermedad que le cambió la visión de la vida y de la atención prehospitalaria.

Fue asignado a una unidad de atención a casos sospechosos de covid19, una ambulancia equipada para brindar soporte vital básico bajo los más estrictos protocolos sanitarios que la ocasión amerita, así como personal capacitado para detectar un posible caso de la enfermedad y llevarlo al hospital especializado en el tratamiento de la enfermedad.

A pesar de haber tomado diversos cursos sobre bioseguridad y seguir los rigurosos protocolos creados por la institución no logró evitar el contagio, es así que luego de varias semanas de prestar servicios prehospitalarios en la zona poniente de la entidad mexiquense, justo el Día del Padre es notificado positivo de Covid19, noticia que caló hondo y generó una gran incertidumbre sobre su futuro profesional y personal.

De inmediato inició su cuarentena en un domicilio alejado de todo contacto humano directo, su refugio fue una habitación dotada únicamente de lo indispensable: cama, artículos de aseo personal; jabón, cloro y teléfono celular se convirtieron en sus compañeros durante poco más de 16 días en los que no pudo abrazar a su hijo.

Su estado de salud era óptimo, no padecía alguna enfermedad crónico degenerativa que complicara su recuperación, por lo que solo le bastaron tres semanas para vencer al coronavirus, suerte que no han tenido cientos de personas, incluso personal sanitario que se contagiaron durante la atención de sus pacientes.

Desde hace algunos días ya está enfundado de nuevo en su uniforme rojo dispuesto a atender el llamado de la ciudadanía como lo ha hecho desde hace una década, aunque asegura que ya no es el mismo, el acercamiento con la pandemia lo cambió por completo, sabe que su trabajo es de alto riesgo y que ahora más que nunca se deben extremar las medidas de seguridad sanitaria para protegerse así como  a su familia, pues en casa hay un pequeño que lo espera y admira su labor, que a sus escasos cinco años ya tiene claro su futuro, ser como papá y mamá, paramédicos de Cruz Roja.

Alejandro Soriano venció al coronavirus, sin embargo, un gran número de trabajadores del sector salud o de los cuerpos de emergencia no lo lograron o en estos momentos se debaten en una dura batalla por superar la enfermedad, a todos ellos desde espacio les damos las gracias por su esfuerzo diario, por arriesgar su vida en la atención de pacientes con covid19 que se encuentran en los hospitales en espera de recuperar la salud.