CANDIDATOS ENOJADOS Y EXCLUYENTES

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Por: Isidro O`Shea

@isidroshea

 

Parece que a la clase política más que aprender, le gusta desaprender. Y es que antes decíamos que los políticos nos sonreían y nos ponían buena cara cada tres años que necesitaban de nuestro voto, para luego, durante su mandato, olvidarse de nosotros.

 

Pues ahora querido lector, parece que todo va peor. Los políticos parecen no sonreír, ni ser amables ni siquiera en campaña. Y al estilo de la tradicional porra de tiempos de campaña: “no lo digo por uno, dos, o tres, lo digo por un …, los he contado bien”.

 

Hoy son muchísimos los candidatos que no muestran una cara amable y cordial, ni siquiera por estar en la campaña más corta desde que tengo uso de razón (especialmente en el Estado de México). Parece que llegaron cansados y a medio gas; por ello tampoco parece casualidad que los trabajos de campaña los inicien 9-10 de la mañana y los terminen 7-8 de la tarde. Quizá ahora salieron políticos que ni en campaña se esmeran por dejar la piel y el alma en el trabajo de campo. Vaya, vaya, ello no sucedía ni en los tiempos en donde no había competitividad electoral.

 

Lo peor de todo no es que se muestren enojados, sino que el mostrarse enojados parece ser simplemente el reflejo de lo excluyentes que llegan a ser. Me hace pensar que ellos, los políticos, piensan que, con su grupo de su gente más allegada, y con aquellos que comparten todas sus publicaciones, van a ganar las elecciones. Parece ser pues, que es verdad la hipótesis de que nuevos políticos no son sinónimo de buenos políticos.

 

De hecho, en sentido natural, lo que necesitamos no es una distinción entre viejos y nuevos políticos, sino más bien el factor diferenciador entre políticos profesionales y no profesionales.

 

¿Cuál es el objetivo de excluir a personas o grupos enteros en plena campaña?

 

¿Cuál es el sentido, si ni siquiera me refiero a grupos que les exijan favores o compromisos selectivos?

 

Yo, honestamente, no lo entiendo, esperaría señor lector que usted tampoco lo entendiera.

 

Regresando al hecho de que hay candidatos y candidatas que están enojados y no se despiertan ni de buen humor para hacer proselitismo, basta ver los diferentes vídeos en redes, que demuestran la apatía y hasta enojo de la alcaldesa con licencia y actual candidata de MORENA-PT-NA a la alcaldía de Metepec, quien a todos y a todas sabe echarles la culpa de lo que no hizo en tres años, y que, ante cualquier crítica constructiva, responde que es un ataque.

Personajes como estos, no entienden que efectivamente viven en gran medida de nuestros impuestos, personajes como estos no han comprendido que un pilar de la democracia sustantiva es precisamente la rendición de cuentas.

Tiempo agregado: en todos lados se cuecen habas; y es que mientras en Zinacantepec no se cansa el PVEM de orquestar guerra sucia en contra del candidato que lleva la delantera, Manuel Vilchis; en Metepec, MORENA no se cansa de orquestar una guerra asquerosa en contra del joven candidato a la Diputación Local, Jorge Monroy. Y no es que me bañe en agua bendita, pero ¡Qué flojera!