Comprando nuestra seguridad – Entre Tuercas y Cables

0
452

POR Alfonso FAURE MEZA

Como les comenté en alguna de las entregas anteriores, la seguridad nunca debe de tomarse a la ligera y siempre debe de estar presente en nuestro pensamiento cuando salgamos a conducir nuestro vehículo en la ciudad o carretera, cuando compremos un auto nuevo; así como en la visión y misión de las armadoras de autos y camionetas. Por lo tanto, nosotros como consumidores debemos de exigir, con nuestras decisiones de compra, que la seguridad sea lo primordial en un vehículo; mucho antes que la carga tecnológica en el infotenimiento, los gadgets y/o el diseño en general de nuestros coches. Ya que, el gobierno mexicano y sus órganos reguladores aún no actualizan las leyes que establezcan estándares de seguridad más altos para la venta de autos nuevos.

Como ejemplo tenemos el sistema ABS, sistema antibloqueo por sus siglas en alemán, que básicamente impide que las ruedas patinen en situaciones de frenadas extremas. El sistema fue introducido en el mercado por Bosch en 1978, y para el año 2004 todos los autos fabricados en la Unión Europea debían de contar con sistema ABS de serie de manera obligatoria. En México, hasta el año 2018 todavía se vendían autos nuevos que no contaban con este sistema de serie en su versión más básica. Por razones normalmente de precio, estos vehículos son los autos más vendidos resultando en un parque vehicular inseguro alrededor del país. Esto es un problema y la solución recae en los consumidores cuando vemos que algunos de estos coches tienen pantalla o estero de línea, mejores acabados u otro tipo de comodidad; y de esta manera se sacrifican los sistemas de seguridad para mantener el precio competitivo y así captar a los posibles compradores por medio estos artilugios.

Otro sistema que se debería considerar parte del equipamiento original de los automóviles es el Control Electrónico de Estabilidad (ESC) que como su nombre lo indica es un sistema que detecta y corrige cuando el vehículo se encuentra inestable al realizar una maniobra evasiva o de emergencia. Este control es parte de las calificaciones otorgadas por el LatinNCAP (Programa de evaluación de la seguridad de los coches para Latinoamérica y el Caribe) como medida de seguridad de los carros y hasta la fecha prácticamente todas las marcas de volumen ofrecen modelos que no incorporan este sistema. Por lo contrario, a partir del 2009 en EE.UU. todos los autos nuevos debían contar con este sistema y en la Unión Europea a partir del 2014.

 

La importancia de regular e incorporar estos sistemas se puede dividir en dos. A nivel gobierno y entidades privadas les puede ahorrar miles de pesos al reducir los accidentes, gastos de mantenimiento, primas de seguros, gasto en el sistema de salud, etc.; y a nivel consumidores nos pueden salvar la vida. Al conducir, con todo y que seamos unos expertos, siempre estamos expuestos a situaciones externas que no podemos controlar, y el estar dentro de un auto seguro puede ser la diferencia entre un susto y una fatalidad. El poder de decisión es nuestro así que busquemos coches que sean primero seguros, cómodos y baratos después.