Deconstruirse para construirse, tarea fundamental de los hombres

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POR Leo ESPINOZA

Una de las grandes tareas en las que muchas personas concuerdan para lograr una igualdad de derechos no solo para mujeres o comunidad LGBTTTIQ+ es la deconstrucción de las masculinidades patriarcales y misóginas por parte de los varones.

Resulta de pronto difícil desaprender lo aprendido y más aún cuando muchas mujeres madres de familia de forma consciente o inconsciente educan a sus hijos para perpetuar estereotipos de género que a futuro resultan dañinos para la sociedad en general.

Hoy en día la brecha por la igualdad de género apunta a mismas remuneraciones por trabajos iguales tanto para hombres como mujeres, equidad en espacios de decisión, tareas iguales y complementarias dentro del hogar, crianza compartida tanto como para padres y madres y muchas más que suponen una pérdida de privilegios para los varones.

Con una lucha más visible y articulada del feminismo en México y el mundo, ya son muchos los hombres que desean participar para lograr la igualdad, pero no se ayuda mucho marchando junto a ellas, pues es más valioso el respeto hacia las mujeres, sus espacios, decisiones y por supuesto abonar a que las condiciones sociales tengan piso parejo para ambos géneros.

Sin duda la educación como motor de transformación debe ser desde ya el camino a seguir, es por ello que la invitación a eliminar conductas cotidianas que realizan los varones en México debe empezar ya, una de ellas es erradicar el acoso callejero y laboral hacia las mujeres, participar con una paternidad activa en la crianza de los hijos, realizar actividades domésticas dentro del hogar no como una ayuda asumiendo que son labores de ellas, sino como algo que tienen que hacer ambas partes.

Permitir que hijos e hijas puedan elegir libremente sobre ropa, juguetes, colores, deportes y toda actividad que deseen participar, pues todo lo mencionado no debería estar limitado por estereotipos de género.

Es difícil, pues la industria de la televisión, cine, música, política y sociedad tienen resistencias por mantener la imagen y figura de la mujer abnegada, sumisa y dedicada al hogar y perpetuar la imagen del hombre fuerte, poderoso, insensible y con el poder económico y de decisión dentro y fuera del hogar.

Pero esta idílica idea del imaginario colectivo del sistema patriarcal se está desmoronando, México ya cambio y son cada vez más las mujeres jefas de familia, ahora las leyes se ajustan para que tengan las mismas oportunidades de crecimiento hombres y mujeres, el sistema patriarcal caerá y los hombres pueden ser parte de este proceso histórico, pero para ello se requiere voluntad y empatía.

 

¡Nos leemos la próxima semana querido lector un abrazo!

Leo Espinoza, abogado, activista, conductor, político y orgullosamente gay.