ENTRE COMILLAS- ALBERTO ABREGO

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Por: Alberto Abrego

SI PARECE PATO, Y CAMINA COMO PATO…

“Con la novedad que López Obrador me quiere meter a la cárcel con el testimonio de dos testigos ‘balines’ (de baja calidad). O sea López Obrador me quiere fregar a la mala”

Ricardo Anaya Cortés, 21/08/2021, en un video publicado en Twitter

Ricardo Anaya Cortés ha tenido, entre otros cargos el de Secretario Particular del Gobernador de Querétaro, Consejero Estatal y Nacional del Partido Acción Nacional, Diputado Local en el Congreso de Querétaro, Diputado Federal, Presidente del CEN del PAN. Tiene Licenciatura en Derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro, Maestría en Derecho Fiscal por la Universidad del Valle de México y Doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la UNAM, todas con mención honorífica. Fue también candidato presidencial en las elecciones de 2018 en las que obtuvo el 22.27 por ciento de la votación, esto es 12 millones 583 776 votos, muy lejos de los 30 millones 49 620 sufragios de Andrés Manuel López Obrador.

Desde su campaña por la presidencia fue señalado por actos de corrupción al hacerse público que fue partícipe en una compleja triangulación de recursos y uso de empresas fantasma en un negocio inmobiliario que le redituó más de 53 millones de pesos. Además, circuló un video donde se expone una presunta red de tráfico de influencias de un grupo de empresarios que vinculaban al entonces candidato presidencial.

De aquellas acusaciones de lavado de dinero fue exonerado por falta de pruebas una vez que perdió las elecciones. Hoy en día enfrenta una nueva acusación por parte de la Fiscalía General de la República, señalado por Emilio Lozoya de haber recibido sobornos por 6.8 millones de pesos por haber votado a favor de la reforma energética del anterior gobierno.

Definitivamente la Fiscalía está en la obligación de probar tales acusaciones, mientras tanto el queretano se dice perseguido político y que la razón es frenarlo en la carrera presidencial para 2024. Muy probablemente así sea, pero Ricardo Anaya en toda su carrera ha estado inmerso en escándalos que le han significado estar en el escenario político y le han permitido mantenerse vigente de alguna u otra manera. Alguien que aspira a la máxima magistratura del país tiene la obligación de construirse una imagen de político probo y honesto, y a Anaya Cortés nadie le cree que sus recientes recorridos por el país sean con la convicción de sentir y palpar la pobreza que existe en gran parte del territorio mexicano.

El circo mediático en pos de un pez gordo es una clara evidencia de lo que ha sido la política mexicana, por siempre simulativa, oportunista y corrupta. Los personajes de ese compacto grupo privilegiado, el de las élites, tan acaudaladas, tan privilegiadas ypoderosas, acostumbrados al intercambio permanente de favores y apoyos, son beneficiados de una debilidad institucional y poco cuestionados por una sociedad que absorbe todo lo que le dan.

Nuestra política va aparentemente del encumbramiento al desplome, pero nunca es una caída real en la que se aplique la verdadera justicia. De la fama a la denostación, del cielo a la lona. El sube y baja del espectáculo al que todos quieren pertenecer, donde todos tienen cola que les pisen. Y la verdadera razón por la que algunos van a la cárcel es porque se hicieron merecedores de una venganza de alguien más poderoso, y la información que baja a la sociedad común es sesgada, selectiva y maquillada. ¿Por qué la verdad mediática es más poderosa que la jurídica?, ¿nunca se cansan de simular?, ¿qué pasa con los otros señalados por corrupción?, ¿y Videgaray?, ¿y Lavalle Maury?, ¿y Cabeza de Vaca?Es muy iluso suponer que algún “pez gordo” de la política mexicana pagará con cárcel sus corruptelas, llámese Ricardo, Luis o Francisco. Nuestra justicia no es garante de imparcialidad.

Anaya se dice perseguido, como en su momento Benito Juárez, Ocampo y los hermanos Flores Magón. Pues si de compararse con próceres se trata ¿por qué no emula a Martin Luther King o a Nelson Mandela?, debería dejarse encarcelar y así tratar de convertirse en preso político, tal vez victimizándose logre que alguien le crea aunque sea un poco (¿Luther King, Mandela?, perdón por la alusión, creo que ahora sí blasfemé).

Cuando son imputados, todos se dicen inocentes y víctimas de persecución, pero si camina como pato, y grazna como pato, entonces…

RÁPIDAS MEXIQUENSES. Después de innumerables protestas, por fin se les empezó a pagar a los empleados de Naucalpan algunos de sus adeudos, pues tenían varias quincenas sin cobrar su salario. Ha sido una constante en los últimos meses durante el gobierno de Patricia Durán que más de 4 mil trabajadores han padecido, la falta de puntualidad en el pago de sus quincenas y algunas prestaciones que por derecho les corresponden. Tal vez la polémica y cuestionable gestión de la alcaldesa no le permitió reelegirse, pues en plena pandemia organizó su boda con al menos 300 invitados, además de que en medio del conflicto por la falta de pago a sus trabajadores presumió sus vacaciones en tanto se registraba un aumento en incidencia delictiva en su demarcación.Pero bueno, ella ya se va, será problema de la nueva alcaldesa solucionar la falta de liquidez y de inseguridad.