ENTRE TUERCAS Y CABLES – DOUBLE DEL TORO

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Alfonso Faure Meza

@alfonsofaurem

 

El fin de semana pasado, la máxima categoría del automovilismo regresó a la cuna de este hermoso deporte, al circuito Paul Ricard en la parte sur de Francia, a escasos kilómetros de la costa mediterránea. Un circuito inaugurado en 1970 pero utilizado en el GP de Francia por primera vez en 1971; la cuál hospedó 14 carreras antes de que se despidiera de la Formula 1 al inicio de este siglo. Más adelante, el circuito sufrió algunas renovaciones y cambios en su trazados para adecuar carreras de diferentes categorías y seriales. En el 2018, el circuito regresó al campeonato de la Formula 1 con triunfos apabullantes de Mercedes y Hamilton en ese año, como también en el 2019. Para el 2020, la carrera fue cancelada por la coyuntura de la pandemia por el COVID-19 y el 20 de junio los motores híbridos de las monoplazas volvieran a rugir en Francia.

 

            Por la silueta del trazado, el diseño de sus curvas, la longitud de sus rectas y lo que se había visto en la historia reciente, este circuito se consideraba una fortaleza del equipo Mercedes. Sin embargo, el fin de semana estuvo lleno de sorpresas, batallas épicas y sobre todo la noticia de que la supremacía anglo-germana está por terminar. Max Verstappen y Red Bull lograron la hazaña de conquistar el triplete de un fin de semana, que es la pole position, la vuelta más rápida y el triunfo; gracias a una estrategia bien ejecutada, un manejo magistral por parte de Max y un segundo piloto lo suficientemente capaz de atacar en los momentos adecuados.

            Primero el sábado, Verstappen consiguió ejecutar una vuelta excepcional que lo colocó en la primera posición; por delante de Hamilton por solo 0.258 segundos. En tercer lugar, llegó Bottas (el otro Mercedes), con 0.386 s. de diferencia con el holandés; y en cuarto Checo a medio segundo de su compañero. Como casi siempre, Sergio Pérez batalla con los sábados, que sigue sin encontrar la fórmula secreta poder para sacar la vuelta más rápida del día. Sin embargo, arrancaría en una muy respetable 4ª posición para poder atacar a los Mercedes más adelante.

 

            El domingo, comenzó con un error que parecía imperdonable, Max se fue de largo en la curva numero 1, de la primera vuelta y esto le costo perder la posición con Hamilton. A partir de este momento la estrategia y habilidad comenzaron a tomar sentido.

 

El primer paso lo dio Mercedes al ingresar a los pits a Bottas en la vuelta 17; por esta razón, Red Bull regresó la jugada en la vuelta siguiente e ingresó rápidamente a Verstappen al cambio de neumáticos; con la intención de hacer el undercut a Hamilton. Esto quiere decir, que se apuesta a que el cambio de neumáticos sea más rápido que la vuelta que realiza el auto adelante; por lo que, Max logró salir apenitas más adelante que su rival inglés y así recuperó la posición.

 

            Checo Pérez hizo lo que sabe hacer mejor, administrar su llantas para que le duren la mayor cantidad de vueltas, y así logró parar hasta la vuelta 24 (7 vueltas después que Bottas) para contar con mejores llantas hasta el final. Así, para la vuelta 32 iba Verstappen en la punta, luego Hamilton, Bottas y Pérez; y el momento crucial llegó. Red Bull decidió volver a ingresar a Max a los pits y colocarle llantas más suaves y fresca, así y evitar que existiera algún problema al final de la carrera. Y, de hecho, fue una movida para protegerse de un posible deja-vú de Barcelona cuando Mercedes decidió parar dos veces a Hamilton, para finalmente rebasar a Max en las vueltas finales.

              

Después de la parada, la batalla comenzó con Hamilton 1º, Bottas 2º, Pérez 3º y Max 4º. El holandés rebasó con “facilidad” (cof cof lo dejó pasar) al mexicano después hizo algunos intentos para dejar Bottas para lograrlo 10 vueltas del final. El objetivo final se encontraba a solo 4 segundos; y con dos vueltas para terminar, Verstappen rebasó a Lewis en la recta principal dejando a 15,000 mil espectadores de pie y a miles más pegados en su sofá alrededor del mundo.

 

La carrera en Francia dejó un grato sabor de boca y demostró porque este deporte es tan competitivo a nivel pilotos, pero a nivel equipos también. Los ingenieros diseñan sus estrategias basadas en los datos de la pista y del vehículo, los pilotos deberán de ejecutar esta estrategia a la perfección, haciendo el balance entre velocidad y ataque con prudencia y cuidado de neumáticos. Fue agradable poder ver la bandera mexicana ondeando en el podio por segunda carrera consecutiva y a Sergio demostrando por que merece el lugar en donde está. Haciendo equipo cuando se necesita y atacando y rebasando a los Mercedes también. La batalla fue para los de la casa del Toro pero la guerra apenas comienza….