ENTRE TUERCAS Y CABLES – VELOCIDAD EN EL PRINCIPADO

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Alfonso Faure Meza

@alfonsofaurem

 

El pasado 23 de mayo, el principado de Mónaco estuvo de gala, ya que después de cancelar la edición del 2020, el pequeño país volvió a recibir a la máxima categoría del automovilismo. Como cada edición de uno de los Grandes Premios más longevos del historia, el fin de semana (que comienza con las prácticas en jueves en lugar del viernes), estuvo de emociones, adrenalina, glamour y sobre todo velocidad.

            El circuito callejero de Montecarlo es uno de los circuitos más técnicos y difíciles dentro del circuito de la Formula 1. No es un circuito demasiado rápido, pero por su diseño tan estrecho, los autos siempre se encuentran muy cerca de una pared, una barrera o la chicana. De hecho, en la secuencia que hay entre las curvas 15 y 16, hay una gran posibilidad de cometer un error al pasar a centímetros de la barrera y así lograr tomar la mejor línea en cada vuelta. Desde el inicio de las prácticas libres, los pilotos novatos en el circuito comenzaron a tener problemas y a entender la gran habilidad técnica que demanda este trazado. Como lo dirían algunos de los pilotos “Aquí en Mónaco hay que estar 100% concentrados porque cometes un error y puedes terminar en la bahía, al lado de los yates”. No obstante, cada uno de los equipos pudo descubrir el límite del trazado, y sus autos, en preparación para la clasificación del sábado. La gran revelación fue la Scuderia Ferrari que, después de tener un desastroso 2020, temporada que terminaron 6to en el campeonato de constructores y sin ningún triunfo, demostraron tener el ritmo de carrera suficiente para pelear con los dos grandes del campeonato (Mercedes y Red Bull), sorprendiendo a propios y extraños.   

 

            Entonces llego el sábado, día de la clasificación, que si bien en cada Gran Premio es relevante tener una buena posición de salida; en este circuito callejero es de suma importancia, ya que los rebases en pista son muy complicados y prácticamente inexistentes. De esta forma, comenzó la Q1 con algunas decepciones de parte algunos pilotos a los que se les exigía un poco más, como el asturiano Fernando Alonso. En seguida, la Q2 concluyó con la diferencia de solo 0.077 segundos entre Giovinazzi que entró a la Q3 y Ocon que se quedó en la Posición 11. Finalmente, para la Q3, todos los pilotos sacaron todo su potencial y comenzaron a dar vueltas para poder lograr su “vuelta de lap” y conseguir el mejor tiempo. Por el lado de Mercedes, el que parecía sufrir era Hamilton mientras que Bottas, se encontraba tranquilo con el auto negro; por lo que se encontraba peleando las posiciones de hasta arriba. Por otro lado, Max y Red Bull lograron conseguir el 2do mejor tiempo, pero con la confianza de que podían mejorar aun más; mientras que Pérez, batalló un poco y apenas le alcanzó para la P9. Sin embargo, los dos bólidos rojos de Ferrari parecían que volaban, se les veía satisfechos y tranquilos con el trazado e inclusive, hasta felices. En la primera vuelta, Charles Leclerc (el piloto monegasco) logró el mejor tiempo mientras que Sainz, solo le alcanzó para la cuarta posición.

            Para el final de la clasificación, Sainz, Verstappen, Bottas, y hasta Checo, estaban mejorando sus tiempos de vuelta buscando mejorar su posición. Cuando en la curva 16, Leclerc sufrió un terrible accidente, parando la sesión y cancelando el tiempo de todos los demás pilotos. Mientras los comisarios limpiaban la pista, ya no hubo tiempo para más, y el joven de Ferrari consiguió la “Pole Position”.

 

            Para el domingo, parecía que todos se olvidaban de la oportunidad perdida en la clasificación y se preparaban para atacar en la carrera. El mismo Charles se mostraba optimista por el trabajo que hicieron sus mecánicos para reparar su carro y poder arrancar hasta delante. De pronto, unos minutos antes de arrancar la carrera, se anuncia que su coche no está en condiciones para correr por lo que Verstappen saldría de la primera posición. Desde la primera curva, el holandés logró mantener a raya a Bottas para así mantenerse hasta adelante en el circuito. Más atrás, Hamilton se mostraba incomodo en su sexto lugar y no lograba calentar correctamente sus neumáticos; el fue el primero en parar en los pits y así sus contrincantes lograron mantenerse unas vueltas más y ganarle la batalla. Incluso, Red Bull aprovechó la implacable habilidad de Checo de cuidar las llantas para mantenerlo más tiempo sin cambio y así lograr saltar de la novena (octava sin Leclerc) a la cuarta. Desde esa posición estuvo presionando y batallando con Lando Norris por el último puesto de pódium; no obstante, el joven británico demostró porque es una promesa en las carreras y no dejó ni un espacio ni cometió ningún error para lograr la tercera posición.

            El que sufrió bastante fue Bottas, que estuvo en segunda posición en la primera parte de la carrera, quedo descalificado al momento de que sus mecánicos no pudieron quitar la tuerca de una de sus ruedas al ingresar a los pits. Sin duda una terrible sensación y lleno de frustración para el finlandés.

 

            La carrera en el principado tuvo sus emociones, aunque ciertamente no es una carrera para los fanáticos novatos que esperan ver más rebases y acción en pista. Esto es porque el mismo trazado es muy técnico y requiere una gran habilidad de los pilotos para alejarse de los muros, calentar los neumáticos correctamente y ejecutar a la perfección la estrategia del equipo y así rebasar desde los pits. Lo más interesante que nos dejó el Principado es que por primera vez en la era hibrida, Red Bull liderea el campeonato de constructores y Max, que logró su primer podio y triunfo en Montecarlo, es primero en el campeonato mundial, con solo 4 puntos de diferencia con Hamilton. La batalla está caliente y el año, aun es largo.