LETRAS DE JUAN GABRIEL

21
215
Andrés Manuel López Obrador y Alfredo del Mazo activaron programas para frenar huchicol en Edomex. El presidente apagó bulla contra gobernador; Del Mazo se adhiere a políticas federales. Viene disputa por control del PRD mexiquense, Héctor Bautista quiere reconquistar a Juan Hugo de la Rosa.
  • PRD entrará en etapa de convulsión; Omar Ortega dejará dirigencia en Edomex.
  • Hordas nacionales enfrentaran unión de desplazados en territorio mexiquense.
  • La onza en manos de alcalde de Neza, Juan de la Rosa; Héctor Bautista en picada.
  • AMLO y Del Mazo amarran unidad y acuerdos en gira por “zona huachicol”.

 

En los siguientes días el Partido de la Revolución Democrática en el Estado de México entrará a terapia intensiva. Su poca salud y escasas posibilidades de sobrevivencia dependerán de las decisiones que tomen las cúpulas que hoy se encuentran representadas en la dirigencia colegiada y sus cinco notables: Ángel Ávila, Karen Quiroga, Fernando Belaunzarán, Adriana Díaz Contreras y Estefhany Santiago.

 

De entrada, viene la orden de tirar a la dirigencia en manos del diputado local, Omar Ortega y aplicar el nuevo estatuto que establece un comité repartido –también- entre cinco personajes locales que a su vez obedecen a las corrientes internas. Sólo que a diferencia de lo que sucedió a nivel nacional, en lo estatal los dirigentes de las tribus se encontrarán con problemas como la diseminación de sus estructuras mexiquenses y la consolidación de los inconformes en un solo bloque.

 

En teoría el próximo comité estatal tendría que estar representado por dos personas emanadas de Alternativa Democrática Nacional (ADN), dos de Nueva Izquierda (NI) y uno de Galileos o Foro Nuevo Sol. Pero como Héctor Bautista, líder de ADN, ya está en broncas serias con el alcalde de Nezahualcóyotl, Juan Hugo de la Rosa; y los Chuchos (Jesús Ortega y Jesús Zambrano) dirigentes de NI ya traen pleito casado con Javier Salinas, los planes tienen que cambiar.

 

Es decir, si Héctor Bautista y Los Chuchos quieren imponerse en el Estado de México, deben aceptar que no tienen cuadros que les garanticen la estabilidad del partido. Así que tendrán que soltar espacios con la garantía de que a nivel nacional pueden disolver cualquier rebeldía.

 

Bajo esta tesitura la nueva conformación de la dirigencia perredista mexiquense quedaría de la siguiente manera: Un espacio par ADN, donde podría figurar el leal de Héctor Bautista, Javier Rivera Escalona; un espacio para Nueva Izquierda, donde quedaría el alcalde de Villa de Allende, Arturo Piña o la diputada federal, Claudia Reyes; un espacio para Foro Nuevo Sol, con Iván Araujo; un espacio para los Galileos, con un ex regidor de Tlalnepantla; y el otro espacio para alguien recomendado de Juan Hugo de la Rosa, ya sea Josefina Salinas, Rufino Ramírez o Mario Medina.

 

Dicen que por eso Héctor Bautista anda haciendo hasta lo imposible por reconquistar y reunificar a la tribu de ADN. Veremos qué dice el alcalde de Neza.

 

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN…

Pagarán por no delinquir…

Ayer el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, puso en marcha desde la zona norte del Estado de México, su programa de rescate de poblaciones susceptibles al huachicol. Se trata de la miscelánea federal de programas asistenciales a favor de las comunidades más marginadas del país, asunto que en el fondo es plausible y reconocido porque, como lo dijo el mismo Andrés Manuel, el presupuesto siempre ha existido, pero entre actos de corrupción y simulaciones en los gobiernos anteriores, nunca llegaban los apoyos a quienes realmente lo requieren.

 

No se critica el objetivo, sino la forma. Porque desde el pódium del combate al robo de combustible, que ya le costó al gobierno y al país casi una centena de muertos, pareciera que el impulso de los programas sociales tiene un riesgoso contexto emanado de la tragedia. Adecuar el discurso para ablandar el momento puede resultar inadecuado, ya que al insinuar que el lanzamiento de dichos apoyos tiene como argumento acabar con el huachicoleo, es tanto como pagar para que la gente ya no robe combustible. Cuidado, al rato algún sector de la sociedad puede inventarse otros problemas y coyunturas para que lo premien por no delinquir.

 

Del “Me canso ganso” al “Calmantes montes”

Al inicio de su mensaje en Acambay el presidente López Obrador tuvo que contener los ánimos y hasta arengar a favor del gobernador, Alfredo del Mazo. Y es que en las dos ocasiones en que mencionó al mandatario mexiquense, la bulla trató de arremeter con rechiflas sobre el titular del Poder Ejecutivo mexiquense. La respuesta defensiva de AMLO fue al tenor siguiente: “Por decisión de los dos gobiernos estamos trabajando unidos, juntos, ya pasó la campaña. Esto no es un asunto político electoral, es un asunto del gobierno de la República. Agradecerle y reconocer la actitud responsable del gobernador del Estado de México. Claro que no es fácil porque siempre quedan sentimientos”.

 

En una escala entre Acambay e Ixtlahuaca, López Obrador y el gobernador comieron el restaurante de estilo brasileño, llamado El Corte de Atlacomulco, cuyos dueños son precisamente personajes ligados a la clase política mexiquense con apellido Del Mazo. El ambiente, nos indican, fue más que ameno; todo acorde a las buenas relaciones institucionales que quizá derivarán en futuros acuerdos políticos ya bautizados con el nombre de “PRIMOR”.