VISUALIDAD EXPANDIDA- YURITZI BECERRIL

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Por Yuritzi BECERRIL-TINOCO

MONTAJE ESTÉTICO A TRAVÉS DE TRES CREADORES

El montaje es el mecanismo de puesta en relación directa de imágenes diferentes. La técnica del montaje propone un orden del discurso narrativo particular en la que se introducen “concordancias imposibles”, una suerte de fórmulas matemático-poéticas que crean resultados no lineales, no exactos donde (ojo + agua) = llanto, pero nunca (1+1) = 2, en todo caso, siempre más que dos. En el cine, el montaje puede ser entendido como una superposición de imágenes en una secuencia sucesiva, muy cercano en significado a la Serie o al Atlas.

SERGEI EISENSTEIN

El montaje en Eiseinstein conserva la naturaleza dialéctica del método Warburgiano: el montaje es ante todo un conflicto dialéctico donde nuevas ideas emergen de la colisión de imágenes muy diferentes. En el libro, Palabra e Imagen, Eisenstein describe cinco tipos de montaje: métrico, rítmico, tonal, asociativo.

Eisenstein, define en su teoría general del montaje (1935-1937) al montaje cinematográfico en términos de supervivencia o “reviviscencia emocional”. Didi-Huberman coloca esta metodología poética cerca de la propuesta de Heinrich Heine en Los dioses en el exilio y de la noción de Nachleben de AbyWarbug.

Para Eisenstein, cuenta el filósofo francés, Dionisio personifica por si solo el fenómeno originario del montaje en la medida en que, troceado, desmebrado, fragmentado, continúa transfigurándose en una criatura rítmica “epifánica”, una criatura que renace y danza a pesar del agón (conflicto), del pathos (sufrimiento) y del thrènos (lamentación) que suscita y personifica con su historia. (p.81).

El concepto de montaje tiene un punto de encuentro con las “afinidades electivas” de Goethe que son descritas por Didi-Huberman como el lugar mismo donde se experimentan los puntos (torbellinos) del origen y los vínculos de configuraciones que los disponen en montajes de heterogeneidades, allí donde está en juego todo el contenido de verdad de una obra o de una época.

CHRIS MARKER

La Jetée

La historia comienza con una imagen: <<es la historia de un hombre marcada por una imagen de la infancia>>, es una historia de imágenes superpuestas, <<imágenes de paz que atraviesan los tiempos de guerra>>.

A partir de un experimento de tortura las imágenes empiezan a surgir, a correr como si de un flujo se tratase. Imágenes reales de la vida cotidiana, después el muelle. Enseguida las imágenes se descomponen, se enredan, se mezclan, <<como en un museo que puede ser el de su memoria>>.

La Jetée de Chris Marker es una reconstrucción arqueológica de la memoria que utiliza la técnica del montaje como instrumento para hacer eco. La narrativa está construida con las huellas, las cicatrices, las grietas de la memoria que hacen visible la historia personal e histórica. Es  la reconstrucción social de la memoria a partir del recuerdo <<nada distingue los recuerdos de otros momentos: solo es posible reconocerlas más tarde, con sus cicatrices>>.

La imagen sobreviviente es aquella del muelle. Una cara en tiempos de paz. Un día el puede reconocerla. Es lo único de lo que puede estar seguro, es la imagen de una mujer <<el tiempo se reconstruye alrededor de ellos>>. Después el experimento, el ataque a la memoria. Recuerdos dos veces vividos y aquel instante. El recuerdo de una niñez en el muelle de Orly. El tiempo y la memoria se mezclan, se confunden; es el recuerdo de su propia muerte.

JEAN LUC GODARD

Jean Luc Godar se caracteriza por la novedad y originalidad en el lenguaje, fuera de la narrativa clásica en el cine. Incluso sus propuestas pueden resultar desconcertantes debido a su complejidad.

El trabajo de Godard propone una escritura poco común. Recurso que es muy claro en su último proyecto “el fin del lenguaje”. Por otro lado también se observa una reconstrucción del tiempo con ayuda de las imágenes y la aplicación de la técnica del montaje. En el film “Ici et ailleurs” que tiene como tema el campo palestino de Ammam en Jordania, muestra las imágenes de 1970 que mezcla con lo sucedido en Paris en 1975. Godard está interesado en mostrar las relaciones de alteridad y dualidad. Por otro lado, también se interesa en mostrar las relaciones entre espacio personal (intimidad) y política. Como método busca el tratamiento de la información a través de fotografías donde cruza dos hechos aparentemente inconexos, por ejemplo fotografías de Portugal al día siguiente de la revolución y la fábrica de Renault en Francia.