Replantearnos como humanidad

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Por: Pedro Chuayffet

Atravesamos momentos complejos que nos obligan a reflexionar sobre las tendencias individualistas, consumistas y egoístas que nos han llevado a un contexto de enormes dificultades políticas y sociales. Enfrentamos una pandemia y como consecuencia una crisis económica que nos obliga a unirnos para alcanzar una solución en conjunto, pero la polarización y la priorización de metas individuales sobre las nacionales, han supuesto grandes complicaciones para sortear de la mejor manera los obstáculos frente a nosotros. Demasiadas complejidades del presente son producto de errores humanos del pasado, como especie hemos abusado indiscriminadamente del medio ambiente, cometido errores cuando se trata de procurar la protección animal, fallamos constantemente en la construcción de sistemas político genuinamente democráticos y nuestras instituciones económicas están muy lejos de ser inclusivas para promover el desarrollo de todos. Tenemos ante nosotros la gran oportunidad de utilizar estos tiempos para reflexionar y
replantearnos como humanidad nuestro rol, encontrando soluciones ante las graves equivocaciones que estamos cometiendo, las cuales generan un contexto de pobreza, profundas desigualdades, problemas ambientales cada vez más complejos y el trato indigno a miles de especies animales.

Sería un error dividir responsabilidades durante la crisis económica y sanitaria, precisamente la fragmentación de nuestra raza nos condujo a una crisis global. No hemos aprendido que los graves problemas de cada país y continente son de incumbencia para toda la humanidad, no sólo de los directamente implicados. El egoísmo ha permitido la conquista minoritaria del bienestar, tanto naciones como  individuos desarrollados han restado prioridad a la solidaridad, dejando a la deriva a quienes comienzan su camino con menos recursos y oportunidades. La cantidad de poder económico o político acumulada en una persona o país es proporcional al tamaño de la responsabilidad que adquieren, si los más prósperos absorben esta idea en tiempos de crisis se allanará el camino para las grandes mayorías. De cara a la pandemia debe surgir una solidaridad que permita la cooperación científica, política y social logrando un enorme esfuerzo ejecutado por todos y las soluciones lleguen a los más vulnerables.

Es evidente la coyuntura compleja por la cual transitamos, pero la desaprovecharíamos si no analizamos los fallos incurridos cotidianamente. Estamos ante la oportunidad de rectificar y cambiar nuestra relación con el medio ambiente y la biosfera, también de replantearnos el papel de cada institución política y económica para un desarrollo incluyente capaz de combatir la desigualdad. Estos objetivos requieren de la colaboración entre hombres y naciones, asumiendo cada problemática como propia, sin importar su ubicación geográfica. Comprendamos las injusticias globales como causas de la humanidad, así como debemos comprender la lucha por vencer la pandemia y la crisis económica como un esfuerzo de todos, sin ningún tipo de división. Son circunstancias que nos deben dotar de una gran humildad pues, la exposición al virus es total, hay vulnerabilidad por doquier sin importar poderío o posibilidades económicas. Estamos convocados a comprender que estamos juntos en esto, enfrentamos un obstáculo en común. No aprendimos esta lección con las demás complejidades, hagámoslo ahora, abandonando el egoísmo, individualismo y consumismo para construir sociedades conscientes y solidarias. Salgamos de esta situación unidos, sin desperdiciar la oportunidad de un cambio que nos permita, posteriormente, hacer transformaciones para combatir las dificultades sociales y ambientales.