Vandalismo

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POR Isabel Blancas

Durante este fin de semana, pseudo estudiantes de Tenería volvieron a hacer de  las suyas y hasta el momento van ya 66 camiones secuestrados de las empresas Flecha Roja, TEO y Pulman de Morelos, de los cuales 15 sufrieron daños severos.

Con lujo de violencia varias unidades fueron vandalizados, al igual que oficinas de las terminales de Santiago Tianguistenco, Ixtapan de la Sal, Tenango y Tenancingo.

Vidrios y puertas rotas, ventanas y chapas destrozadas fue el menor de los agravios por lo que los empresarios del sector que se vieron afectados exigen a las autoridades detener a los responsables.

No solo fueron afectadas las unidades de transporte sino también las instalaciones de las terminales de Ixtapan de la Sal y Tenancingo que fueron los sitios de donde tomaron algunos camiones.

La Cámara Nacional de Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) en la entidad informó que con estas unidades robadas y secuestradas han sido despojados de cerca de 200 millones de pesos.

Asimismo, dio a conocer que las unidades fueron secuestradas con todo y los choferes por lo que ya se levantaron las denuncias respectivas en contra de quienes resulten responsables y exigirán haya detenidos.

Sin embargo también se corre el riesgo de que la autoridades continúen solapando el actuar de estos jóvenes y que, al igual que todos los secuestros que han denunciado se queden ahí y la autoridad continúe siendo omisa ante estos delitos.

“Tanto pregonan estos pseudo estudiantes que sus movilizaciones son pacíficas y para recordar la matanza ocurrida el 2 de octubre pero en su actuar está presente la violencia y el vandalismo que no puede ni debe ser permitida por ninguna autoridad, ni municipal, ni estatal y mucho menos federal”, sentenció Odilón López Nava, delegado de la Canapat en el Estado de México.

Para finalizar, el líder empresarial exigió al gobierno federal a nombre del sector al que representa, sacar ya está escuela normal de territorio mexiquense pues los “normalistas delincuentes” que están ahí ni siquiera son del estado y no aportan nada positivo, al contrario pues se convierten en delincuentes que roban, secuestran, amenazan, violentan y vandalizan.