Dos Grandes se Unen

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POR Alfonso FAURE

Para finales de esta semana tendremos un nuevo conglomerado automotriz global en el mercado, se llamará Stellantis y tendrá su sede corporativa en los Países Bajos. Esta empresa automotriz gigante se materializa tras la unión de dos grandes jugadores de los mercados americano y europeo: Grupo FCA y el Grupo PSA. Con este conjunto de empresas automotrices, se incorpora un grupo con 14 marcas diferentes, aunque comparten algunas similitudes en sus productos, y éstas son: Fiat, Alfa Romeo, Lancia (No está en México), Maserati, Abarth del lado italiano; Chrysler, Dodge, RAM y Jeep del lado americano; y Peugeot, Citroën, DS, Opel y Vauxhall (Solo Peugeot está en México) del lado francés. Esta noticia se venía cocinando desde el 2019, luego de los cambios económicos y geopolíticos debido a la pandemia, se aceleró la unión en 2020; para que el pasado 5 de enero de 2021, se diera luz verde de parte de los grupos de accionistas de ambas empresas y finalmente se concreta la creación de Stellantis para el próximo viernes 15 de enero.

 

Lo interesante de esta unión es que este nuevo conglomerado se convertiría así en el cuarto grupo automovilístico a nivel de ventas mundial, después del Grupo Volkswagen, el gigante japonés, Toyota Motors, y la grupo de Renault-Nissan-Mitsubishi. Con esta unión se pretende que las dos empresas, FCA y Peugeot, puedan utilizar sus fortalezas en los diferentes mercados y poder competir más fuertemente con los gigantes del mundo. Ahora, Stellantis podrá ofrecer automóviles que compartan plataformas, motores, chasis, transmisiones y algunos otros componentes entre sus marcas; y así, se podrán ahorrar costos para ofrecer precios más competitivos.

Sin embargo, algo que siempre le ha gustado al consumidor es poder expresar su personalidad por medio de un auto; así que nos gusta que haya diferencias en cada coche y que no se vean iguales unos con otros. Por lo tanto, Stellantis tendrá el reto de, si bien compartir y aprovechar la mayor cantidad de componentes en sus autos, deberá de invertir para poder diferenciar cada una de esas marcas, para que mantengan su escénica y no perder la posición que ya tienen en cada nicho. Por ejemplo, existe la marca Jeep con sus vehículos todoterreno que nacieron a partir de las fuerzas militares americanas en la Segunda Guerra Mundial y que desde entonces son reconocidos por derrotar cualquier tipo de camino. También, está Alfa Romeo, marca dedicada a la deportividad y elegancia y que siempre ha sabido marcar tendencia con sus líneas de diseño italianas y sus motores potentes. Y, por otro lado, tienes a marcas como Peugeot y Citroën que están bien posicionadas en el mercado europeo por ofrecer compactos bien ensamblados, motores a diésel muy eficientes e inclusive, autos aspiracionales por medio de la marca DS, manteniendo siempre su excelente estilo francés.

 

Así que, Stellantis podrá voltear a ver al otro gigante Europeo, Grupo Volkswagen, que si bien comparte muchos componentes entre sus marcas (Basta con abrir el cofre de un Golf o un Ibiza para ver que están los logos de Seat, VW, o Audi en las tapas y tanques), ha sabido diferenciar cada una de sus marcas para que mantengan personalidad propia y no sean copias de unos con otros con diferente emblema de la cajuela. Y que así, nosotros como consumidores tengamos un portafolio más amplio de la oferta y podamos elegir el auto que más nos guste.

 

News Flash!

En otras noticias, el lunes 11 de enero, Ford anunció que cerrará de manera inmediata dos de sus tres plantas que tiene en Brasil y que mantendrá operando la última para dar servicio a los productos de postventa y refacciones hasta finales de este año. Esta noticia llega después de una reestructuración desde Detroit por parte de la empresa americana, que ha visto como la crisis del pasado año ha afectado bastante al mercado brasileño y, por lo tanto, la operación de sus plantas armadoras. Aunque por el momento esta decisión no parece afectar a la economía mexicana, aunada las últimas inversiones hechas para iniciar la producción del Mustang Mach E en el Estado de México y la firma del T-MEC; demuestra que cuando los líderes de un país, y su gobierno, no toman en cuenta las necesidades de la iniciativa privada, toman decisiones populistas y menosprecian una pandemia mundial, como lo han hecho Bolsonaro y López Obrador, se pueden cerrar grandes centros de manufactura.

Debido al cierre de las plantas, miles de brasileños se quedan sin trabajo en una de las peores crisis del último siglo; éstos saldrán a protestar y demandar sus empleos e ingresos; provocando aglomeraciones y contagios y aunando más a la crisis tanto económica como sanitaria… veremos qué pasa, pero por lo pronto Ford ya mandó el primer aviso.