ENTRE COMILLAS- ALBERTO ABREGO

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EN EL ESTADO DE MÉXICO NACÍ…

Alberto Abrego

En el Estado de México nací. Yo soy de Zacazonapan donde crecí, viendo la peña preñaday los tres reyes llenos de pinos, la dura cuesta y el fraile, cañaverales y sus molinos Casi rodeando al Distrito Federal, como diadema lo luce la capital.Y se escapan de mi Zacazonapan cantares que atrapan al corazón. Todos, todos tomemos. Que brindaremos por Zacazonapan, y por el Estado de México…”

Rubén Méndez, fragmento de la canción “Zacazonapan”

No, no nací en el Estado de México como dice la popular canción, aunque llevo viviendo aquí 33 años.Más de la mitad de mi vida he radicado en esta entidad de gente cálida, trabajadora y de carácter, que desde hace décadas sufre una espiral ascendente de violencia sin fin, de narcotráfico, de calles secuestradas, comercios extorsionados y cada vez más resignada a vivir con el miedo de salir a trabajar por las mañanas sin saber si podrá regresar a su casa.Sin embargo, el cariño y respeto que profeso por esta tierra mexiquense, que me ha dado cobijo, trabajo y una hermosa familia me acreditan para levantar la voz por lo que está sucediendo.

Algunas de las noticias de los últimos cinco días son tan solo un claro ejemplo:

Localizan a policía sin vida dentro de una escuela en Lerma; Balean a taxista en calles de Chalco por no dejarse asaltar; en Chimalhuacán ejecutan a balazos a mototaxista y acribillan a cobrador que iba por el abono de una licuadora, además vecinos del municipio linchan a un asaltante y dejan su cadáver en la calle; En Naucalpan asesinan a balazos a tres sujetos en una cervecería; Encuentran cadáver con evidencias de tortura en Ocoyoacac perteneciente al Valle de Toluca, donde ha aumentado la incidencia de motorratones; En Melchor Ocampo matan a balazos al Secretario General del PAN; mientras que en Chalco asesinan al hijastro de un Diputado Federal; En Cuautitlán Izcalli, conductor ebrio le dispara en la cara chofer de pipa, en el mismo municipio se roban tráiler con todo y chofer dejando herido al policía; huachicoleros de agua operan impunemente en Ecatepec; Hallan sin vida el cuerpo de un hombre en hotel de Chiconcuac; desaparece jovencita de 15 años e Otzoltepec cuando se dirigía a la escuela; en Nezahualcóyotl, un hombre le dispara a su suegro; dos personas fueron asesinadas a tiros en Cocotitlán; pobladores denuncian saqueo de tumbas en San Nicolás Coatepec; Ultiman a una persona en Chicoloapan cuando preparaba una mudanza; crece la incidencia de asaltos a transporte público en el Estado de México.

Y la que acaba de dar la vuelta al mundo: Un joven de 15 años muere desangrado en una fiesta en Jilotzingo tras una riña en la que resultó con una grave herida en el cuello. Familiares y amigos bloquearon el perifériconorte durante más de 13 horas exigiendo la captura del homicida, lo cual, aunado a la presión mediática y de las redes sociales funcionó, pues el responsable se entregó a las autoridades.

Ciertamente, la publicación de este tipo de hechos puede ser adjudicado no solo al Estado de México, sino a casi cualquier entidad de la república, lo cual que es muy lamentable en un país donde sucede de todo y no pasa nada, con gobernantes que siempre declaran que están bajando los índices delictivos, con sus discursos bonitos y cifras maquilladas, más preocupados algunos en sus aspiraciones políticas que en hacer su trabajo. Siempre pensando en unadiputación, la gubernatura o hasta en la candidatura a la Presidencia de la República.

Estos son los resultados de un México corrupto, un México violento, desigual y elitista. El México de la ignominia, donde se tiene que ejercer presión social para que las autoridades exhiban la pobreza de sus valores morales y éticos; de responsabilidad y sensibilidad ante una inseguridad atroz que parece no tener fin.

Existe la urgencia de cambios a la forma de hacer política. En nuestra entidad mexiquense, como en tantas otras, los asesinatos, las desapariciones, violaciones a los derechos humanos, extorsiones y robos ya se hicieron parte de la vida misma; esta violencia no es temporal, ni regional y los encargados de combatirla parecen tener su atención en ver cómo se acomodan en la siguiente administración, en el próximo mundial de fútbol o en alguna otra estupidez.

El Estado de México -como otros-, está ardiendo. La sociedad mexiquense está esperando algo. Hay muchos agravios acumulados y heridas que no han cerrado, se vive en la zozobra. La perversidad crece y desde las instituciones muestran indiferencia…y pocas respuestas.