Entrega E. Ávila «Árbol de la Vida»

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Distinguido… Los mexiquenses esperamos que vuelva pronto, le manifestó el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila a Su Santidad Papa Francisco al recibirlo en el municipio de Ecatepec.
  • Es un honor para mí y para los habitantes del Estado de México tenerlo como visitante distinguido en mi tierra natal: Ecatepec de Morelos, expresó el mandatario.

 

    Ecatepec, Méx.- El gobernador Eruviel Ávila Villegas recibió y dio la bienvenida al Estado de México al Papa Francisco a este municipio y atestiguó la entrega de las llaves de la ciudad y del nombramiento como visitante distinguido, a cargo del alcalde Indalecio Ríos Velázquez.

En el predio Ballisco, en Venta de Carpio, el gobernador entregó al representante de la Iglesia Católica un Árbol de la Vida en miniatura, hecho en barro por manos mexiquenses, compuesto por dos caras: en una de ellas la imagen de la Virgen de Guadalupe y en el anverso La Piedad, escultura realizada por Miguel Ángel.

«Es un honor para mí y para los habitantes del Estado de México tenerlo como visitante distinguido en mi natal tierra: Ecatepec de Morelos. Los mexiquenses esperamos que vuelva pronto», se lee en la carta firmada por el Ejecutivo estatal, que acompaña a la artesanía.

El Papa Francisco descendió del helicóptero que lo trasladó de la Ciudad de México a Ecatepec después de las 10:30 horas; previamente realizó un recorrido aéreo por la zona arqueológica de Teotihuacán.

En la recepción estuvieron presentes Francisco Guzmán Ortiz, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República; los representantes del Poder Legislativo mexiquense, Cruz Juvenal Roa Sánchez y Patricia Durán Reveles; así como Sergio Medina Peñaloza, presidente del Tribunal Superior de Justicia en la entidad.

El alcalde de Ecatepec le entregó la llave de la ciudad, que tiene una longitud de 23 centímetros y grabados los escudos de armas del Estado de México y Ecatepec, la cual fue elaborada por artesanos ecatepequenses, fundida en bronce y guardada en una caja de cedro rojo.

Posteriormente el Papa Francisco inició el recorrido de 8.8 kilómetros que lo trasladó a la Unidad de Estudios Superiores, para ofrecer una Celebración Eucarística.