Camino al poder

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Saúl GÓMEZ BRITO

 

En momentos de perturbación política es necesario volver atrás y mirar de cerca el proyecto llamado neoliberal, una ojeada a las premisas como la reducción de los salarios, el desempleo, el libre cambio internacional, la reducción de impuestos sobre las ganancias y comprimir el gasto social bien merecen un análisis, esto para un gobernante es  importante.

Esto es correcto cuando la convicción general de alcanzar – a través de este proyecto – un crecimiento económico sostenible en un entorno de inflación baja y con el fundamento que solo, en este marco, es posible lograr. Aumentos duraderos en el empleo y el bienestar de la población; es cierto, llegamos al 2015 en una compleja situación.

Hoy se impone la necesidad de volver a examinar con detalle los orígenes de la actual situación, como seguramente harán las fuerzas políticas municipales preocupadas porque el neoliberalismo moderno acentúa las desigualdades sociales al crear una mayor polarización entre las bases fundamentales del sistema político.

Dadas las tendencias recesivas actuales en un sistema más entrelazado y competitivo, las estrategias y políticas exigen dar paso a las reformas estructurales, solo la acción organizada ha de impulsar una economía auténtica hacia una modernización eficaz aprovechando debidamente los recursos internos.

En el contexto de la actual situación social con el sacrificio llamado “crecer para pagar” no es compartido por los diversos sectores debiendo buscar nuevos términos de correspondencia más justos que asistan a las poblaciones pobres para superar sus niveles de vida, tal actitud es dominante en el presente.

La política neoliberal no ha configurado condiciones productivas para alcanzar un crecimiento económico sostenido, observamos que en la actual situación económica resalta la gran vulnerabilidad y fragilidad del modelo seguido con fidelidad para conducirnos al primer mundo, deteriorando el desarrollo económico y social con sus consecuencias.

De ahí surge la responsabilidad para los actores políticos, de ahí es mejor atacar el problema de raíz, configurando en los municipios las condiciones productivas para el incremento del empleo y el apoyo a las microempresas, evitar los gastos inútiles que no elevan el bienestar de la población.

Hoy es claro, las políticas de ajuste favorecen las variables exportaciones, pero contrae el mercado interno, siendo necesario tomar en consideración la demanda interna como un factor dinámico en el crecimiento y desarrollo de la economía municipal, esta consideración tiene importancia porque los municipios son un factor estratégico en la producción.

Las observaciones, reflexiones y consideraciones precedentes parecen necesarias. Se entiende que no se trata sólo de una crítica situación económica a pesar de su gravedad y duración, sino de una cuestión integral de facetas entrelazadas que merecen atención y corregir lo que se tenga que corregir.

Lo anterior tiene que ver con una cuestión fundamental, usar mejor lo que tenemos como recursos humanos, naturales y hasta económicos. Sacar provecho a estas políticas de austeridad en amplio acuerdo.

Es relativo a la necesidad de incrementar y reorientar la inversión  concretamente, a la inversión pública. Por estas razones expuestas  hoy se impone la necesidad de buscar estrategias, tomando la base de las reformas estructurales con la posibilidad de aprovechar espacios que generan las contradicciones del capitalismo, capaces de encarar crisis y superarlas, a esto debemos estar dispuestos los amantes de la solidaridad y la justicia social a contribuir  para un bien común.