LETRAS DE JUAN GABRIEL

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Tenería, entre la impunidad y el miedo de las autoridades; “estudiantEs secuestran autobuses”. Intento de “golpes de estado” en el IEEM, Guadalupe González se quiso agandallar la presidencia. César Yáñez y Dulce María Silvia arman bodorrio y lapidan la “autoridad republicana”.
  • Otra vez secuestran camiones los “normalistas” de Tenería.
  • Autoridades timoratas y omisas en la aplicación de la ley.
  • Patadas debajo de la mesa e intento de golpe de estado en IEEM.
  • La “boda fifí” que quebrantó la austeridad republicana.

 

Este fin de semana los “estudiantes” de la normal “Lázaro Cárdenas del Río”, mejor conocida como “Tenería”, la volvieron a hacer. Secuestraron decenas de autobuses del transporte público y de paso dañaron al menos 15 unidades, la mayoría de la línea Flecha Roja, según la denuncia pública que hizo la Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (CANAPAT).

 

La organización de transportistas indica que fueron más de media centena de autobuses los sustraídos de las terminales de Ixtapan de la Sal, Tenancingo y otras del Valle de Toluca.

 

No es la primera vez que los futuros profesores agandallan y vandalizan los camiones, es su práctica común entre la impunidad de la que gozan y hasta el miedo que les tienen las autoridades de todos los niveles por siquiera tratar de dialogar con estos “muchachos”, ya ni se diga intento de impartir justicia.

 

El actual gobierno estatal, el próximo gobierno federal y los recientes representantes populares locales del Estado de México no pueden y no deben adoptar ni permitir estos comportamientos, con todo y que la ideología sea similar, compartida o respetada.

 

De permear esta barbarie a cargo de los estudiantes de Tenería no se sorprendan del mayor grado de agresión y violencia que pueda registrarse en meses posteriores. El agua puede llegar al río; no es deseo, sólo advertencia basada en hechos reales.

 

Si les tocan un pelo a los “normalistas” es crimen de estado, pero si ellos agreden es lucha social radical. No a la represión, sí a la aplicación de la ley. ¿O el gobierno va a pagar los daños causados?

 

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN

Cuando el gato no está…

Al que casi le comen el mandado es al presidente del Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), Pedro Zamudio Godínez, quien el fin de semana tuvo un inconveniente con su regreso a México luego de haber pasado unos días en Argentina. La sesión programada para el viernes anterior se tuvo que posponer para el sábado, ya que una ventajosa “compañera de Zamudio” quiso aplicar “Golpe de Estado” y hacerse de la presidencia del Consejo General del IEEM. Pedro se quedó varado en Sudamérica y fue el momento propicio para que la consejera, Guadalupe González Jordán, exigiera a la Secretaría Ejecutiva la nombraran “presidenta sustituta”. El berrinche de Guadalupe hizo que todo el IEEM, los partidos políticos, el INE y hasta el gobierno del estado se enterara del colapso de la sesión.

 

Esa Lupita no entiende; no aprendió de aquel bochorno del 2014 cuando quiso hacer chanchuyo con una hermana a la que colocó de asesora del también consejero, Miguel Ángel García Hernández, y este a su vez le pasó a González Jordán al hermano para tenerlo de empleado. El nepotismo triangulado les fue exhibido y ambos terminaron despidiendo a sus hermanos. Vaya que le gusta el mitote a la consejera.

 

No escupas al cielo “mijito”…

El fin de semana no se habló de otra cosa en materia política que de la “Boda Fifí” de César Yáñez Centeno y Dulce María Silvia Hernández, ambos personajes muy cercanos al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, quien fungió como testigo. La fastuosa celebración religiosa y civil llamó la atención porque de “austeridad republicana” no tuvo absolutamente nada. Insistir en que fue Morena que para su ascenso en las preferencias atizó con este y otros cuestionamientos relacionados con la vida privada de la clase política mexicana, sobre todo en asuntos de lujos, derroches, presunción y fiesta que fueron –justamente- el matiz de la unión matrimonial de César Yáñez y Dulce María.

 

Miren que amenizar una boda con el grupo de moda “Los Ángeles Azules”, que para una presentación de este tipo tienen tarifa aproximada de 600 mil pesos, sólo queda preguntarnos si esos que está por entrar al gobierno federal ¿o son millonarios o son igual o peor que los que se van?… digo, por si se les ocurre decir que fue un regalo de alguien que más adelante pueda ser contratista, contratado o beneficiario de la condonación de impuestos.