Reconvirtamos Toluca

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Por: Ricardo Moreno Bastida

Las circunstancias políticas que hoy imperan en nuestro país, aunado a la nueva realidad que
vivimos a nivel mundial por los embates de la pandemia, exigen con urgencia una reinvención
a la ciudadanía y a la clase política, una reíngeniería profunda, casi quirúrgica para poder subsistir.
Debemos pensar en cosas que hemos olvidado, situaciones cotidianas que dejamos atrás porque se nos hizo fácil dedicar nuestra atención a lo intrascendente, nos concentramos muchas
veces en las formas y no en el fondo.
En Toluca se han descuidado las formas y el fondo de las acciones no solo del gobierno municipal, sino del entorno social en general. Nos hemos desprendido de lo importante que es hacer
comunidad, por ejemplo, saber el nombre de nuestro vecino, arreglar nuestro parque sin esperar a que lo hagan las autoridades, de simplemente barrer nuestra acera.
Estas sencillas actividades cotidianas que antes pertenecían a nuestras costumbres y que
cumplían con las formas pero que tenían un fondo: fortalecer el tejido social. Ese tan trillado
concepto para muchos pero también tan olvidado por casi todos los toluqueños.
Por este y otros motivos nace Proyecto 21, un movimiento que trasciende las barreras que ponen los apasionamientos, las filias y fobias de las ideologías partidistas. Se gesta por el interés
de recobrar la convivencia entre personas, de llevar a nuestra ciudad a lo que verdaderamente
es, una tierra de oportunidades, con gente de empuje.
Proyecto 21 no es una plataforma política para conseguir algún cargo de elección popular, algún escaño en las legislaturas local y federal, Proyecto 21 es una coincidencia de intereses,
una suma de talentos y la multiplicación de voluntades para que Toluca se prepare, por lo menos, para los próximos 30 años.
Debemos preguntarnos ¿cómo vemos a nuestra ciudad en tres o cinco décadas?, ¿qué estamos haciendo para recibir al futuro próximo inmediato? ¿cómo tenemos que actuar para que
las siguientes generaciones no recientan la evolución y crecimiento de Toluca?, muchos cuestionamientos que en su mayoría la respuesta está en nuestra capacidad de reacción.
Por citar un ejemplo: Toluca desde hace una década por lo menos, ha privilegiado la actividad
económica comercial y de servicios, dejando atrás su verdadera vocación industrial, al descuidar las condiciones que propiciaban el crecimiento boyante de empresas nacionales y trasnacionales, cuya derrama monetaria y oferta de empleos bien pagados va desapareciendo.
Jamás se pensó que llegaríamos a tener focos rojos como el déficit de energía eléctrica de un
15 por ciento que actualmente padece nuestra Toluca y que provoca la fuga de los sectores industriales a ciudades mayormente competitivas como Querétaro, Celaya, Puebla, San Luis Potosí, Saltillo, entre muchas otras del interior de la República Mexicana.
Y qué decir de detalles tan obvios o simples como tener calles iluminadas, pavimentadas correctamente, con seguridad, señalizadas, detalles que son descuidos de la autoridad municipal
y estatal que están más concentrados en que nuestros industriales sean los “mecenas” de proyectos infértiles, egoístas y peor aún, personales de nuestros gobernantes.
Vayamos más a ras de piso. Quienes nos sentimos orgullosos de ser toluqueños, tolucos para
quienes preferimos y nos acomoda con más cariño este gentilicio, es verdaderamente decepcionante ver nuestro hermoso Paseo Colón deteriorado, sin vida alguna y a nuestros comerciantes de esa zona, desesperados por atraer clientela cautiva.
O que decir de vialidades tan hermosas como Vicente Guerrero, Carranza, El Pacifico, entre
muchas otras, que son verdaderas áreas de oportunidad de desarrollo económico, habitacional
y comercial y que por descuido, no se les ha puesto atención ni mucho menos proporcionado
las condiciones necesarias para su racional explotación.
En Toluca tenemos uno de los aeropuertos más grandes del país, una aduana, hangares privados, un estadio de futbol que compite con los mejores del mundo y muy pronto un tren interurbano que desplazará a miles de personas a la Ciudad de México, todos y cada uno de ellos,
polos de desarrollo subutilizados.
Y así, podríamos seguir enlistando ejemplos urbanísticos, de movilidad, de tradiciones, de medio ambiente, de gastronomía, de todo lo que en su conjunto nos da identidad, de las circunstancias que nos hacen propios de Toluca y que nos animan a replantear el rumbo para reconvertir nuestra ciudad.
Esto y más es Proyecto 21, la suma de talentos, voluntades, el amor y pasión necesarios para
que nuestra Toluca esté a la altura, que vuelva a brillar y que sea tierra de más y mejores oportunidades, Proyecto 21 es hacer a diario comunidad, pero también es pensar en grandes proyectos a mediano y largo plazo, más allá de trienios o sexenios.