PRI: PIEZA CLAVE DEL FUTURO DEL SISTEMA DE PARTIDOS- Isidro O`Shea

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PRI: PIEZA CLAVE DEL FUTURO DEL SISTEMA DE PARTIDOS

Por: Isidro O`Shea

@isidroshea

Especialista en sistemas de

Partidos y democracia

Es normal y común que cada que escuchamos o leemos “sistema de partidos”, una de las primeras cosas que se nos vengan a la mente sean los escudos de los partidos políticos y asimismo las jornadas electorales que celebramos tanto instituciones como ciudadanos de manera periódica; sin embargo, un sistema de partidos es mucho más que eso.

Sartori y otros politólogos se esmeraron en hacer ver que incluso, un sistema de partidos no es solamente la suma o el resultado aritmético de los diferentes partidos políticos, sino que va mucho más que eso; siendo mas bien, la interrelación que se da entre ellos; entre ellos y el gobierno; o incluso entre ellos y la ciudadanía; así como el producto y las consecuencias de dichas interrelaciones.

De tal manera, los sistemas de partidos no son un ente abstracto que únicamente tengan lugar en las jornadas o procesos electorales, pues en todo momento vivimos dentro de un sistema político y bajo un gobierno, así como con un poder legislativo, en el cual, sus representantes (la mayoría) pertenecen a un partido político.

Así pues, las configuraciones y/o reconfiguraciones de los sistemas de partidos no únicamente ocurren en las contiendas electorales o bien a partir de los resultados que éstas arrojan, sino que también, dicha reconfiguración de fuerzas puede ocurrir en periodos donde, por lo menos en perspectiva, la ciudadanía está más lejos. Ejemplo de lo anterior es el escenario actual respecto a la posición que van a tomar los partidos en torno a la reforma energética.

Por ello, la importancia del rol y papel que vaya a jugar el Revolucionario Institucional y sus legisladores. Pues por un lado todos los partidos de oposición, excepto ellos (el PRI) ya se manifestaron en contra de dicha reforma. Por el otro lado, sabemos que MORENA y sus partidos aliados no tendrán nada que corregir de la iniciativa presidencial, ni siquiera una coma; incluso, y a pesar de que uno de sus aliados es el Partido Verde Ecologista de México, y la iniciativa de reforma tenga de ecologista lo que yo de futbolista.

De tal modo que nuevamente la mirada está en el PRI, mismo que no ha dicho ni si ni no, pero que hace parecer que no se hará valer como la oposición que los mexicanos que confiaron en ellos desean.

Y es que, entre nubes de palabras, lo único que más o menos ha quedado claro, es el hecho de que el Comité Nacional dará “cierta libertad” a sus legisladores de votar conforme ellos o ellas consideren; es decir, que ni el presidente nacional, ni el coordinador de la bancada dictará línea. Lo anterior podría parecer en primera instancia sumamente democrático, pero la realidad está muy lejos de ello. Pues para la aprobación de la propuesta de reforma, el gobierno ni siquiera necesita todos los votos del PRI; considerando que ningún diputado de sus aliados vote en contra, y ninguno de los legisladores de los otros partidos de oposición (PAN – PRD – Movimiento Ciudadano) vote a favor. Es decir, a López Obrador le basta con que 56 de los 71 diputados priistas voten a favor de su iniciativa.

Y es a ello, a lo que, desde esta perspectiva, creo que jugarán el presidente del partido y el coordinador de la bancada, a hacer parecer que será una decisión libre, que asimismo haga parecer que el PRI es un partido democrático. Sin embargo, más allá de que la gente les compre o no su jugada, esto reconfiguraría las fuerzas partidistas rumbo, no solamente al 2024 o 2023, sino incluso rumbo al 2022, año del cual muchos parecen olvidarse, y en el cual se disputarán 6 gubernaturas nada despreciables.

¿Con un voto del PRI a favor de la reforma, la coalición VA POR MÉXICO se convertiría en VAPOR MÉXICO?

¿Habrá intereses escondidos (ni tan escondidos) respecto a la elección en Hidalgo?

¿El PAN se quedaría con la medalla del principal partido de oposición? ¿Qué haría el PRD? ¿Seguiría sobreviviendo al sistema a costa de los albiazules, o bien terminarían por integrarse al partido que hoy día más está creciendo (Movimiento Ciudadano)?

Sin duda el voto del PRI debe preocuparnos por el simple hecho de la reforma retrógrada que el presidente propone; sin embargo, va mucho más allá. El voto del PRI respecto a la llamada reforma energética puede a llegar a ser el revulsivo para un nuevo y pronto reordenamiento en el sistema de partidos mexicano, que nos haga ver que estamos hechos de micro-ciclos políticos.

Veámoslo en el VAR: expertos en encuestas y amigos columnistas, no abran la baraja a “aspirantes” que no tienen nada que aspirar. Son los que son y ya está, no hay otros, ni mucho menos buenos ojos, en los que simplemente no son.